Mi primera revista | Página 34

ella da lugar. En este contexto el referente para evaluar la gestión que se realiza es el ejercicio que implica una mirada interna a todos los procesos y estructuras académicas y administrativas.
Por lo tanto, la auto-evaluación la asumimos como una actividad fundamental de la vida de la institución, que expresa su condición de autonomía, ya que ésta supone responsabilidad institucional al igual que el compromiso de dar cuenta de sus propias acciones a la comunidad y a las entidades de control externo.
En la auto-evaluación participan activamente todos los miembros de la comunidad educativa, incluidos los egresados, con una actitud reflexiva, crítica y constructiva. Lo anterior significa que la auto-evaluación permite que los propios actores reflexionen sobre su práctica cotidiana, con el propósito de identificar fortalezas para potenciarlas y de introducir los cambios o rectificaciones que se consideren necesarios, respecto de las debilidades o vacíos.
Los resultados de la auto-evaluación, con fines o no de certificación, se convierten en insumos esenciales para el Plan de Desarrollo Institucional, toda vez que indican hacia dónde orientar las acciones de mejoramiento y cómo asignar eficientemente los recursos.
Para efectos de la auto-evaluación se construyen indicadores cuantitativos y cualitativos apropiados para cada una de las actividades que contribuyen al logro de los grandes objetivos de la institución y que, por lo mismo, deben ser sujetos de evaluación. Allí es precisamente donde son útiles los referentes locales, distritales, nacionales e internacionales, que permiten la comparación y la confrontación de los resultados.
LINEAMIENTOS DEL COMPONENTE ADMINISTRATIVO
NOCIONES Y ALCANCES
Debemos tener conciencia clara acerca del papel que cumple el sector educativo en el siglo XXI. Vivimos un nuevo ambiente influenciado por la corriente de un mundo cada vez más globalizado, lo cual nos exige altos niveles de competitividad, eficiencia, efectividad y eficacia en nuestras acciones. Tal situación requiere del uso óptimo de tecnologías de información y comunicación que nos permitan acceder, procesar y producir conocimiento e información actualizada para responder con acierto a cada desafío. Por lo tanto, tal situación exige hombres y mujeres en condiciones de interactuar eficiente y eficazmente en la sociedad global.
Se ha creado un nuevo escenario administrativo en el cual se consolida el tránsito de una administración centralizada hacia una gerencia desburocratizada, caracterizada por la posibilidad que tienen los miembros de la comunidad de ser partícipes y protagonistas de los nuevos procesos. Hay que establecer canales de comunicación asertiva y propositiva entre el sector productivo y el sector educativo ya que nos une un mismo objetivo misional.
FORMAR UNA CULTURA DE LA PLANEACIÓN PARTICIPATIVA
La cultura de la planeación en la Institución surge como respuesta a las necesidades que demanda la política educativa actual determinada por el gobierno y el contexto
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