Mi primera revista Laguna, Revista urbana – N° 2–Año 4 | Page 46
llamamos “espiga” a la extensión de la hoja, que es más finita que ésta, y es de donde se
encaba el cuchillo.
Otra variante a la que genéricamente se le llama facón, por tener un largo parecido
(mayor o apenas menor), es el “cuchillo de cintura”. Tiene las mismas aplicaciones, sus
vainas coinciden, pero la diferencia está en la hoja, que es como la de una cuchilla de
cocina, pero sin panza. Digamos que forma un triángulo y que el vértice que queda
junto al cabo, se llama “gavilán”. Y ya que mencionamos la “cuchilla” de cocina,
digamos que en el Litoral se ve llevar a la cintura grandes cuchillas envainadas junto a
la chaira, que es elemento para asentar el filo de una hoja.
A esta cuchilla, he escuchado alguna vez que le dicen “facón hembra”. No sé si es un
modismo zonal, una ocurrencia personal o una forma popular de mencionarla.
El más pequeño
El más chico de los cuchillos utilizados por el gaucho es el “verijero”, llamado así por
portarse en el costado del cinto o el tirador, por delante y apuntando a la ingle, es
decir, a la “verija”, con el filo para abajo, a la inversa que el facón y el cuchillo de
cintura, cuyo filo debe estar siempre para arriba cuando se lo cruza por la espalda,
quedando siempre el cabo del lado de la mano hábil del hombre.
¿Por qué el filo para arriba en el facón o el cuchillo de cintura? Porque ya aconsejaba
Martín Fierro que debía llevarse el facón de tal manera: “que al salir salga cortando”.
Pero nos referíamos al “verijero”, y digamos entonces que las vainas con que se debe
proteger la hoja y que sirven también, para proteger al paisano, son del mismo tipo
que las primeras que mencionáramos: de cuero crudo, suela, picaza o enteriza, si es
toda de plata.
La traba
En lo que respecta a las vainas, digamos que todas tienen un elemento para “trabarlas”
(la traba), ya sea a “la verija” -por delante- en la bombacha, sujeta por la faja o una
lonja de cinto, o entre la faja y la bombacha, por detrás, tapada por el tirador.
Las vainas de cuero crudo o suela, muchas en general, no tienen una traba en forma de
tira rectangular cosida, sino que tienen lo que se llama una “oreja”.
Las vainas con traba son generalmente las de plata enteriza o las picazas, cuya traba
sale del sobaje de la boca.
Las trabas de plata son, a veces, verdaderas obras de arte con motivos florales,
femeninos, cabezas de dragones, víboras o lo que la imaginación y creatividad del
artesano decida.
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