Mi primera revista Laguna, Revista urbana – N° 2–Año 4 | Page 47

Apuntes finales Es sin duda el “cuchillo” uno de los elementos distintivos del gaucho. Acaso, como decíamos anteriormente, uno de los símbolos que deben ponerse en importancia para el imaginario popular y su reconocimiento universal, junto al poncho y la rastra de plata, que une esa gruesa lonja de suela (por lo general) de donde se “colgaban” las monedas de plata o se guardaban en sus bolsillos pequeños con tapa, el “tirador”, que lleva ese nombre porque así eran los cintos con el pedernal necesario para las rudimentarias armas de fuego que trajeron los españoles y que portaban “los tiradores del rey”. Para terminar, y habiéndonos referido a las trabas de las vainas de los cuchillos, digamos que solemos ver quien traba su facón o cuchillo de cintura en el tirador, cosa que es un error. El cuchillo queda preso en la cintura por la faja, y la traba va por sobre la última vuelta de ésta. El tirador debe quedar libre porque al chiripá, y luego a la bombacha, no la ajusta éste, sino la faja. Cuantas veces hemos escuchado o leído que un paisano, con referencia a gastar su dinero sin miramientos, dice “voy a dar vuelta el tirador”, que refiere a la acción de girarlo para desprender las monedas agujereadas, del tiento que las ata, o sacarla de los bolsillos. No olvidemos la hoja, a pesar de que siempre nos interesemos por el lucimiento de nuestro facón, verijero o cuchillo, del tipo que sea. Con cabo de plata “porteño”, de “guampa” o ébano y plata, la hoja es el alma del cuchillo. Es en realidad, la que nos sacará del apuro, la que cortará un viejo alambre con la muesca de su lomo, la que nos permitirá carnear para comer o la que, sostenida por el puño firme, acompañará a su dueño en la pelea. Fuente: http://www.angus.org.ar/docs/Revistas/247/cuchillos_del_gaucho.pdf La teoría Tueller del ataque con cuchillos. Quien pretenda defenderse ante un ataque directo con este tipo de objeto punzo- cortante debe de tener una distancia mínima de 7