Mi primera revista Laguna, Revista urbana – N° 2–Año 4 | Page 30
significa: “estar en la lluvia con el alma”. También las reuniones de los consejos tribales se
registraban los días de lluvia, para escuchar lo que Tupã, el “dios de la lluvia”, les podía
transmitir a través de ella. Por eso se denominaban “amandaje”: “lo que dice la lluvia”. Tupã
ru ete, tiene también a su cargo todos los mares y sus ramificaciones. Y las lluvias que envía
ayudan, no sólo a sus sembradíos, sino que especialmente, “refrescan” el alma, las palabras -
almas-, las plegarias cantadas cuando danzan, de los “py’a guasu” (corazón grande).
1.- Directa simple: se puede partir de la interpretación “directa” y “simple”,
es decir, sin muchas complejidades, como fue la de Carlos Vega, a la que adhiere
Isabel Aretz y otros estudiosos como Porfirio Zappa, Damidio Alberto Baccay, el
compositor Osvaldo Sosa Cordero, y las conclusiones aceptadas en el “I Simposio
de Música Litoraleña” realizado en Posadas, Provincia de Misiones, en Noviembre
de 1963 Esta teoría señala que el chamamé procede y deriva de la “polca
correntina” que, a su vez, deriva de la “polca paraguaya”, y ésta de la “polca
de Bohemia” (Europa), luego de un proceso de folclorización. Se proponen
algunos antecedentes previos, no muy formales, pero se niega el hecho de la
creatividad del autóctono. Todo procede de Europa.
2.- La teoría anecdótica: se suma a la anterior. Sustenta la referencia del
conocido y famoso cantor paraguayo Samuel Aguayo que, aproximadamente en
1930/31, al grabar en el sello R.C.A. Victor la placa de 78 r. p. m. Nro. 37.241 -
Lado B, la canción “La flor de Corrientes” o “Corrientes Poty”, le otorga una
denominación creada por él: “chamamé correntino”, para distinguirla de la
“polca paraguaya”.
Esta versión promovida y defendida por el mismo Aguayo, fue recogida por
muchos estudios y publicada en sus obras. Es el caso de Raúl Oscar Cerrutti, en su
obra “Chamamé”, en página 9, año 1965; o de Marily Morales Segovia, en su
trabajo “El Chamamé”, editado en 1972, en página 14.
3.- Las teorías eclécticas: toman referencia de las teorías 1) y 2) y la siguen
sustentando o, en otros casos, la critican totalmente, negando estas historias. O
simplemente reproducen lo que otros autores han formulado sin dar opinión.
Es el caso de Julio R. Chapo, Juan de Bianchetti, Emilio Noya, Domínguez Guerra,
Visconti Vallejos, y alguien que se opone totalmente a la teoría segunda, como
“Polito” Castillo. Tratan de extraer de cada versión una interpretación fiel a los
autores consultados, a los criterios y principios de defensa del origen, de la
terminología y, lógicamente, señalan a esta modalidad musical como de pura
Página 30