Mi primera revista Laguna, Revista urbana – N° 2–Año 4 | Página 29

“ecumenismo”antiguo en la época misional. De los “rezos - danzas”, también ya cuentan los libros del Antiguo Testamento, ciento cincuenta salmos cantados, con acompañamiento de arpas, flautas, salterios (uno de los instrumentos que ejecutaba el Padre Antonio Sepp, cuando llegó en 1691 a Yapeyú), tambores, címbalos y trompetas, y también hasta hoy se sigue danzando en la catedral de Sevilla, el día de “Corpus Christi” el baile de “Los seis”, mostrando a través del tiempo una similar actitud de gratitud hacia Dios, en culturas tan distintas y tan distantes … El Chamamé guaraní correntino era originalmente una o distintas formas de sus “ñembo’e jeroky” o “rezos - danzas”, que era su natural manera de orar en comunidad, ya sea como expresión de rogativas, de gozo o de gratitud. “Ñe´ẽ”, con acento pronunciado nasalmente, significa: idioma, palabra (palabra - alma, en lenguaje religioso). Mbo’e: es un verbo activo, que significa literalmente: “hacer la palabra”, “crear el verbo”. “Jeroky”: como verbo negativo conjugado, significa: bailar, danzar; y, como sustantivo: baile, danza. Esta palabra deriva además de jere: verbo conjugado que significa: girar, volver, tornar, rodar, dar vueltas. También, jerére (adverbio), significa: alrededor de. “Okuy” (verbo): gotear, llover (“o”: contracción del verbo activo “mbo”; y “ky”: gota. “Mboky” u “oky”, significan: “gotear” o “estar goteando”. “ñembo’e jeroky”: “Cuando llueve, danzan en ronda, creando la palabra - alma (rezando)”. Y el “Chamamé” era originalmente un “ñembo’e jeroky” de nuestros guaraníes correntinos. Su significado lo podemos encontrar en la misma etimología posible, junto a todo lo verídicamente relatado, y a sus relaciones religiosas profundas, ya que para el guaraní, la lluvia era un bien divino, enviado por “Tupã”, para “refrescar el alma”, lo cual significaba el firme propósito de lograr el equilibrio natural de un espíritu bondadoso, sin dejar de advertir, también, su efecto benefactor para sus sembradíos. La palabra guaraní “chamame”, viene etimológicamente de: “Chã”: contracción de “che” (mi) y “ã” (alma); “ama”: (lluvia); “mẽ”: (estar). Y de acuerdo a su antigua manera de traducir su pensamiento, de derecha a izquierda, ver: Avañe´ẽ: hablar del hombre - Tupã mba´e: lo que es de Dios - Yvoty ára: el tiempo de la flor, la primavera; Jasy tata: fuegos de la luna (las estrellas); Ára tiri: grieta en el cielo (el rayo); Jaguarete: auténtica fiera (el tigre); Jaguari: el arroyo de las fieras; Arasaty: la punta de la guayaba; etc.; la palabra guaraní “chamame” Página 29