Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 95

32 Carlos Alberto Torres John Dewey ha sido el filósofo de la educación más importante en la primera mitad del siglo XX y sus contribuciones a la pedagogía y la filoso- fía todavía reverberan en muchas teorías y disciplinas. No solo fue escritor y académico, sino también un activista social. Su activismo lo condujo a sugerir algunas metodologías para la reforma social y educativa, y a probar algunos experimentos para la reforma. De hecho, su pragmatismo se ha usado cons- tantemente como un ejemplo por los educadores progresistas en los Estados Unidos e internacionalmente. Paulo Freire, por otra parte, ha sido un importante, si no el filósofo más importante de la educación en la segunda mitad del siglo XX. Como Dewey, no solo fue un académico, sino también un hombre que buscaba la acción para transformar el mundo. Sus contribuciones a las transformaciones pedagógi- cas a la vuelta del siglo cuando aceptó ser Secretario de Educación de la Mu- nicipalidad de São Paulo al final de los ochenta, en el contexto de uno de los experimentos sociales más interesantes con la pedagogía socialista en Lati- noamérica, constituye, sin duda, uno de los modelos más atractivos para la re- forma educativa en la región (O” Cadiz, Wong y Torres, 1998). Un hombre que ha sido definido por el educador suizo Pierre Furter como “un mito en su época”, Freire no solo es una figura excepcional en el mundo académico, sino también uno de los que ha combinado la teoría con la experiencia práctica en la educación de adultos de una manera única. Los orí- genes filosóficos de Freire se pueden atribuir al movimiento de la Escola Nova en Brasil en las décadas de los treinta y los cuarenta, un movimiento promo- vido por varios discípulos brasileños de John Dewey. Por consiguiente, como una extensión de la reelaboración de las propuestas educativas de Dewey, los análisis de Freire son relevantes para la educación americana. Hay un número de preguntas que no hemos sido capaces de contestar en este tentativo análisis, pero que nos gustaría plantear a los filósofos y edu- cadores para proseguir, porque son importantes preguntas intelectuales. En primer lugar, dado que Dewey y Freire están ambos concienciados con la relación existente entre democracia y educación, ¿cómo su localización (una, dentro de una sociedad industrial que avanza hacia la llegada del siglo veinte, la otra en un país del Tercer Mundo al final del siglo XX) influye en sus ideas de la naturaleza de la educación y la sociedad democrática? Estamos es- pecialmente concienciados con la investigación de los modos en los que sus ideas sobre democracia y educación se conformaron dentro de un contexto de factores económicos cambiantes. Por ejemplo, el hecho de que Dewey escriba en un contexto de una economía en rápido crecimiento y de carácter nacio- nal es más un factor significativo en su énfasis en las progresivas posibilida- des inherentes en la sociedad americana. Similarmente, que Freire escriba en © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cuestiones Pedagógicas, 23, 2014, pp 29-42