Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 94

Democracia y educación: John Dewey y Paulo Freire 31 del plano intelectual, sino también de las conexiones prácticas entre la edu- cación y la política, y eso lo hicieron desde una perspectiva pedagógica y no meramente desde un punto de vista de las políticas públicas. Esta es la razón por la que su mensaje ha sido tan importante en este ámbito, y por la que son considerados educadores ejemplares y no solo virtuosos filósofos de la educa- ción en la medida en que las conexiones entre teoría, investigación y práctica están involucradas. Vamos a comenzar abordando el núcleo de la interacción, John Dewey y Paulo Freire como compañeros intelectuales en el descubri- miento de cómo la educación puede iluminar la democracia y cómo las prác- ticas democráticas pueden mejorar los entornos educativos. Reclamamos que esta conexión no es arbitraria en sus escritos, y que ellos trataron de construir, independientemente y con sus propios estilos, un firme fundamento para las sociedades democráticas, utilizando la educación como un hito para lograr la moralidad y la cognición. John Dewey y Paulo Freire: compañeros intelectuales Para examinar las conexiones entre educación y democracia, los traba- jos de John Dewey y Paulo Freire pueden ser particularmente informativos, más aún si distinguimos entre las diferentes necesidades de industrialización de las sociedades al comienzo del siglo veinte y las sociedades del “Tercer Mundo” cuando concluye el siglo. Un enfoque en estos dos filósofos puede ayudar a abordar la crítica relación entre la educación democrática y la socie- dad democrática, y eso es así, porque sus escritos captan en diferentes for- mas lo representativo de la teoría educativa durante los diversos períodos históricos. Este breve artículo es solo un intento para abrir el apetito de los educa- dores intentando comprender las complejas conexiones entre la educación y la democracia, a través de los prismas teóricos que Dewey y Freire nos ofre- cen. Sin embargo, conviene aclarar los modos particulares en los que los filó- sofos de la educación, situados en diferentes puntos geográficos y diferentes períodos históricos, han abordado la relación entre educación y democracia, y la medida cómo han compartido el mismo dilema. Nosotros nos centramos en estos dos filósofos, no solo por sus contribuciones al campo educativo y filosó- fico, sino porque cada uno, de diferentes formas, comprendió la importancia del proceso pedagógico tan bien como la importancia del qué se enseña como algo crucial para el desarrollo de sociedades democráticas. En otras palabras, cada uno reconoció el significado de la cultura democrática tan bien como la política democrática. La segunda razón es práctica. Dado el incremento de la movilidad de los pueblos del mundo y las presiones sociales, económicas y políticas que se ejercen en las democracias del mundo, consideramos que es crucial comprender cómo la cultura se implica en las prácticas democráticas. © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cuestiones Pedagógicas, 23, 2014, pp 29-42