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Democracia y educación: John Dewey y Paulo Freire
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del plano intelectual, sino también de las conexiones prácticas entre la edu-
cación y la política, y eso lo hicieron desde una perspectiva pedagógica y no
meramente desde un punto de vista de las políticas públicas. Esta es la razón
por la que su mensaje ha sido tan importante en este ámbito, y por la que son
considerados educadores ejemplares y no solo virtuosos filósofos de la educa-
ción en la medida en que las conexiones entre teoría, investigación y práctica
están involucradas. Vamos a comenzar abordando el núcleo de la interacción,
John Dewey y Paulo Freire como compañeros intelectuales en el descubri-
miento de cómo la educación puede iluminar la democracia y cómo las prác-
ticas democráticas pueden mejorar los entornos educativos. Reclamamos que
esta conexión no es arbitraria en sus escritos, y que ellos trataron de construir,
independientemente y con sus propios estilos, un firme fundamento para las
sociedades democráticas, utilizando la educación como un hito para lograr la
moralidad y la cognición.
John Dewey y Paulo Freire: compañeros intelectuales
Para examinar las conexiones entre educación y democracia, los traba-
jos de John Dewey y Paulo Freire pueden ser particularmente informativos,
más aún si distinguimos entre las diferentes necesidades de industrialización
de las sociedades al comienzo del siglo veinte y las sociedades del “Tercer
Mundo” cuando concluye el siglo. Un enfoque en estos dos filósofos puede
ayudar a abordar la crítica relación entre la educación democrática y la socie-
dad democrática, y eso es así, porque sus escritos captan en diferentes for-
mas lo representativo de la teoría educativa durante los diversos períodos
históricos.
Este breve artículo es solo un intento para abrir el apetito de los educa-
dores intentando comprender las complejas conexiones entre la educación y
la democracia, a través de los prismas teóricos que Dewey y Freire nos ofre-
cen. Sin embargo, conviene aclarar los modos particulares en los que los filó-
sofos de la educación, situados en diferentes puntos geográficos y diferentes
períodos históricos, han abordado la relación entre educación y democracia, y
la medida cómo han compartido el mismo dilema. Nosotros nos centramos en
estos dos filósofos, no solo por sus contribuciones al campo educativo y filosó-
fico, sino porque cada uno, de diferentes formas, comprendió la importancia
del proceso pedagógico tan bien como la importancia del qué se enseña como
algo crucial para el desarrollo de sociedades democráticas. En otras palabras,
cada uno reconoció el significado de la cultura democrática tan bien como la
política democrática. La segunda razón es práctica. Dado el incremento de la
movilidad de los pueblos del mundo y las presiones sociales, económicas y
políticas que se ejercen en las democracias del mundo, consideramos que es
crucial comprender cómo la cultura se implica en las prácticas democráticas.
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Cuestiones Pedagógicas, 23, 2014, pp 29-42