Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 88

C O N -C I E N C I A S O C I A L novista y el propósito ideológico de la es- cuela ha sido una de las más constantes crí- ticas que se han hecho al proyecto de Fe- rrer. Para Cuevas Noa la contradicción no existe y es fruto del contexto histórico. Sin embargo, debemos anotar la oposición que anarquistas como Ricardo Mella, presenta- ron a las tesis de la Escuela Moderna 8 ya en su época. El otro bloque de teorías de raigambre sociopolítica es el que el autor recoge en un apartado dedicado a la “Teoría de la Deses- colarización”. El autor al que dedica más es- pacio es Ivan Illich que consideraba que la escuela está sostenida sobre una falaz nece- sidad que oculta la construcción de lazos de dependencia, de custodia y de control que son la justificación última de su exis- tencia. La escuela se torna entonces en el único lugar donde se pueden aprender co- sas importantes, lo que acaba convirtiendo la educación en un producto de consumo cuyo resultado palpable es la obtención de una serie de diplomas y títulos que certifi- can los aprendizajes consumidos. Illich propone, para evitar los males descritos, sustituir la educación formal por la capaci- dad autodidáctica de los alumnos. Paul Goodman, otro de los teóricos de la deses- colarización, propone conservar la escuela para algunas edades y circunstancias, pues considera necesaria la comunidad educati- va como vivencia, su postura es por ello la de sugerir una escolarización alternativa, en la que se implique toda la sociedad. Tras la breve relación de las principales teorías pedagógicas del anarquismo Cue- vas Noa presenta nómina larga de pro- puestas prácticas que comienza con las Bol- sas de Trabajo de Fernand Pelloutier en la Francia de comienzos del siglo XX. Espe- cialmente importante para la historia del anarquismo pedagógico fue la experiencia del profesor francés Paul Robín (1837- 1912), amigo de Bakunin e integrante de la Internacional. La dirección del orfanato de 8 Cempuis que ejerció entre 1880 y 1894, le permitió llevar a cabo un proyecto organi- zado según los principios anarquistas que fue apoyado por libertarios de todo el mundo. Su método, que hoy llamaríamos enseñanza por descubrimiento y que Robín denominaba método científico o experimental consistía en estimular las capacidades lógi- cas, el pensamiento crítico, la sensibilidad estética y la creatividad. Las experiencias de Tolstoi en la Escuela Yasnaia Polaina y la de Ferrer Guardia en su Escuela Moderna, son tratadas también por Cuevas Noa en este apartado, dedican- do una especial atención al proyecto de Fe- rrer y atendiendo a la plasmación práctica del ideario anteriormente presentado. Otra experiencia que merece la atención del autor es la de las escuelas de Hambur- go, conocidas también como del maestro- compañero, que se desarrollaron en Ale- mania entre 1918 y 1936. Inspiradas en las ideas de la Escuela Nueva, las comunida- des escolares fundadas, llevaron a cabo una experiencia de educación antiautoritaria de cuestionable resultado. El principal teórico del movimiento fue Wilheim Pulsen, que precisó sus principios en la obra La victoria sobre la Escuela. Las comunidades escolares de Hamburgo intentaron hacer realidad el principio pedagógico de “partir del niño”, lo que llevó a la abolición de todos los aspec- tos organizativos que eran importantes en la escuela tradicional: el programa, el hora- rio fijo, la parcelación del conocimiento en temas o el reparto de alumnos por clases. El profesor, lo que dio nombre al movi- miento, dejaba de ser una autoridad acadé- mica para convertirse en un camarada o compañero del alumno. La metodología de enseñanza-aprendizaje estaba fundamenta- da en las inquietudes de los niños, que de- cidían libremente lo que querían aprender. Pasa el autor a destacar a continuación las experiencias educativas que los anar- quistas llevaron a cabo en los sindicatos y MELLA, R. (1979). Cuestiones de enseñanza libertaria. Madrid: Zero, 39. “No nos entusiasma una criatura de doce o trece años que se pone a perorar sobre materias sociales y afirma muy seria la no necesidad del dinero o cosa análoga. Nos sabe eso a recitado de catecismo, a lección metida en el cerebro a fuerza de sugestiones. Otro profesor y otro planteamiento del problema y la criatura afirmará muy seria todo lo contrario”. - 156 -