Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 87

R ESEÑAS El autor, no obstante recoge unos prin- cipios comunes a todas las propuestas li- bertarias. El primero es el del antiautorita- rismo, planteamiento de raigambre rousso- niana común a la Escuela Nueva, aunque el autor considere que es en las escuelas anar- quistas donde encuentra su expresión más acabada. En segundo lugar la llamada educación integral, modelo que planteaba la idéntica consideración del trabajo intelectual y el manual. Trataban los anarquistas de evitar que la división de trabajos en la escuela contribuyera a la división posterior de la sociedad. Y por último el principio de la autoges- tión según el cual la organización de la edu- cación compete a los individuos implicados en ella, profesores y alumnos, que deben compartir responsabilidad en la gestión de la escuela. Divide el autor las ideas pedagógicas anarquistas en dos grandes grupos, el de las teorías no directivas y el de las de carác- ter sociopolítico. Para las teorías no directi- vas, el individuo, bueno por naturaleza, apartado de las influencias represoras de la sociedad y apoyado en un educador cuya máxima preocupación sería la de hurtar al alumno de perniciosas influencias dogmá- ticas, lograría educarse en libertad. Entre las ideas no directivas que el au- tor destaca está la teoría individualista de Max Stirner, para quien la escuela es un lu- gar de aprendizaje de la sumisión, que pre- para al alumno para la iglesia, el estado o el partido. La consideración de la escuela co- mo un mecanismo de reproducción social de la obediencia lleva a Stirner a oponerse, consecuentemente, a la misma idea de edu- cación. Otro gran teórico de las teorías no di- rectivas es Ricardo Mella, adalid del neu- tralismo pedagógico, para quien la escuela no puede ser ni republicana, ni masónica, ni socialista, ni religiosa, ni, por supuesto, anarquista. Mella propugnaba una ense- ñanza que atendiera sólo a las verdades in- discutibles probadas por la ciencia, que abriese la escuela a las diferentes opciones políticas y sociales; que en lugar de hablar de libertad, de solidaridad o de igualdad, fuera un espacio donde se ejercieran estos principios. León Tolstoi es para Cuevas Noa el últi- mo de los representantes de esta corriente pedagógica. Tolstoi parte de la inspiración naturalista de Rousseau, con quien com- parte su alergia civilizatoria, que le lleva a encarecer las virtudes “naturales”. Confiaba Tolstoi en la espontaneidad como factor educativo esencial que extraería de la men- te del alumno, la ley universal del amor y el pacifismo. Para las teorías anarquistas de carácter sociopolítico la libertad es una conquista, lo que aparta a estos pensadores del funda- mento principal de las ideas pedagógicas no directivas. La educación no puede ser neutral pues el educador y la escuela deben tomar partido por un determinado modelo social y humano o perpetuar con su activi- dad el modelo social imperante. Estos anar- quistas harán de la escuela una herramien- ta para la transmisión de La Idea y la con- secución de una sociedad libertaria. Bakunin desarrolló su pensamiento pe- dagógico sobre la base de que la libertad no era una facultad innata al hombre. La con- quista de la libertad precisaba una educa- ción que permitiera a los alumnos desarro- llar esa libertad en un proceso de progresi- vo abandono de la autoridad externa. Ferrer Guardia, otro teórico de lo que Cuevas Noa llama teorías de carácter socio- político, consideraba la educación como un problema eminentemente político, someti- do a los intereses del estado y el clero, lo que llevaba en su opinión a convertir la en- señanza de las capas populares en una cua- lificación de la mano de obra que el sistema económico reclamaba. La manipulación de las mentes infantiles por parte de estados e iglesias podía evitarse siguiendo lo que el llamaba una enseñanza científica y racio- nal. Para ello Ferrer hacía de la escuela un escaparate donde el niño podía conocer el origen de las desigualdades económicas, la falsedad de las religiones o los errores del patriotismo, el militarismo o la autoridad. La Escuela Moderna de Ferrer está dentro de los parámetros teóricos del paidocen- trismo de la Escuela Nueva, sin embargo las contradicciones entre el ideario escola- - 155 -