Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 366

Aprendizaje a lo largo de la vida en América Latina y el Caribe: realidad y desafíos A pesar del esfuerzo de los organismos internacionales y de algunos gobiernos, el aprendizaje para toda la vida en la región todavía se redu- ce, en general, al viejo paradigma de la educación de adultos, alterna- tiva de educación “no formal” remedial de los déficits de los sistemas formales de enseñanza (UNESCO, 2012b). En efecto, aunque durante décadas anteriores, diversos países realizaron importantes campañas nacionales de alfabetización (Brasil en varias ocasiones en el siglo XX, Cuba en 1961, Nicaragua entre 1979 y 1980), la tendencia dominante ha sido confiar en la expansión del sistema escolar. Bajo este enfoque, educación formal y no formal siguieran trayectorias de desarrollo sepa- rado, sin mayor retroalimentación (UNESCO - INNOVEMOS, 2012). Re- cién a fines de los noventa esto comienza a cambiar. Aparecen nuevos focos de desarrollo para la educación a lo largo de toda la vida. En esto ha sido fundamental el compromiso de UNESCO que impulsó la década de la alfabetización; la sexta Conferencia Internacional de Educación de Adultos (CONFINTEA VI); la Organización de Estados Iberoamerica- nos, con su plan de alfabetización, y la agenda de Dakar que cumple un rol dinamizante en esta área (UNESCO - INNOVEMOS, 2012). UNESCO estimó que hacia 2010 un 8% de los analfabetos de la región se encon- traba participando en algún programa de alfabetización de adultos. Expresivo de esta tendencia ha sido el crecimiento del apoyo de or- ganismos internacionales a programas de capacitación para el trabajo dirigidos a jóvenes inactivos, los “ninis”. Los actores tras este repunte, además de la cooperación internacional, han sido ONGs, corporaciones privadas y en algunos casos el esfuerzo estatal; muchas veces también tiene lugar la acción conjunta en un mismo programa (por ejemplo, el programa ENTRA21 en Chile recibe financiamiento privado de la Inter- national Youth Foundation (IYF), de Nokia, y también recursos públicos del programa Jóvenes Bicentenario). Igualmente, siempre fuera del sis- tema escolar formal, se ha expandido el uso de programas de capacita- ción laboral postsecundarios para jóvenes con problemas de inserción en el mercado laboral, muchas veces combinados con subsidios a los empleadores y focalizados en jóvenes desertores de educación secun- daria. La presencia y relevancia de este tipo de programas, eso sí, son muy sensibles a las condiciones del empleo juvenil y a su prioridad política en los países, de forma que, si bien se han acumulado distintas experiencias en este sentido en los últimos años, estas son aún insufi- cientes y muy heterogéneas (UNESCO, 2011). 174