Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 359

11. ALFABETIZACIÓN DE ADULTOS Y APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA Objetivo 4. “Aumentar de aquí al año 2015 el número de adultos alfabetizados en un 50%, en particular tratándose de mujeres, y facilitar a todos los adultos un acceso equitativo a la educación básica y la educación permanente”. Aunque el objetivo cuarto remite en términos generales a la educación permanente de la población adulta, dado el carácter esencial que para todo proceso de educación formal posee la alfabetización y los altos grados de exclusión social, política y económica que el analfabetismo implica, se ha tendido a concentrar la atención del monitoreo de este objetivo a la lucha contra el analfabetismo adulto 21 . No obstante, más allá de esta operacionalización, este objetivo del marco de acción de educación para todos debe ser comprendido de un modo amplio. Primero, porque la misma noción de alfabetización ha ido evolucio- nando; últimamente se la concibe no solo como el aprendizaje del len- guaje a nivel escrito y oral, sino como la adquisición de la capacidad más general de comunicarse y ser parte de la sociedad tanto en el ám- bito de la comunicación social cotidiana como del trabajo (UNESCO - INNOVEMOS, 2012). En esto tienen mucha importancia los recientes cambios sociales, culturales y tecnológicos, que demandan día a día un mayor uso de las habilidades lingüísticas, así como el aprendizaje constante en diferentes planos. En efecto, y esta es la segunda razón, la respuesta de la educación a estos cambios sociales ha enriquecido a la tradicionalmente llamada educación de adultos. Más allá de su rol tradicionalmente alfabetiza- dor –que siempre se ha visto como complementario o remedial de los déficits de la educación formal–, aparece la noción de aprendizaje para toda la vida, enfoque que propugnan organismos internacionales –en particular UNESCO a través del Instituto de Aprendizaje para Toda la Vida (UIL)– y distintos gobiernos. 21 Con todo, la formulación original del objetivo cuarto contenía una cierta imprecisión en cuanto a la referencia a tomar para indicar el avance en la alfabetización de los países, pues señalaba un aumento esperado de 50% en “el número de adultos alfabetizados” o “los niveles de alfabetización de adultos”, meta que para la mayoría de los países no hacía sentido pues ya poseían niveles superiores al 67% de alfabetización. Con posterioridad, UNESCO “tradujo” este objetivo como indicando una meta de reducir a la mitad la tasa de analfabetismo adulto, interpretación que es la que estamos aquí asumiendo. 167