Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Seite 352

y “madres cuidadoras originarias” posibilita que los cambios y adapta- ciones se den en armonía y según el estudio, no se observan prácticas descalificadoras de las costumbres y cultura de niños y niñas Añú, ob- servando un proceso de transición a la escuela, por lo general favorable. En la Costa Caribe de Nicaragua (pueblos: ramas, miskitus, sumus/ mayangnas, garífunas, creoles y mestizos) el estudio de Davis, García (2009) da cuenta de una frágil infraestructura de transporte y comu- nicación, cobertura precaria en educación de la primera infancia por la dispersión de la población, poco trabajo remunerado de las familias, problemas de malas prácticas alimentarias, y baja calidad de los ser- vicios que se prestan a esta población. Todos estos factores inciden de manera negativa para la educación preescolar. Sin embargo, se ha ampliado la cobertura con el apoyo de educadores itinerantes. Se ha atendido a los niños y las niñas que se encuentran en comunidades rurales dispersas, logrando a un 39% de la población en edad preesco- lar matriculada en los programas educativos impulsados por el sistema nacional de educación. En contexto de migración hacia la urbe, un estudio realizado en Brasil, con población Guaraní y Kaiowá (Nascimento, 2006) mostró que las madres llevan a sus hijos al preescolar para poder trabajar y otorgarles alimentación y cuidado de su salud. En contextos rurales se menciona que la oferta de educación indígena en Brasil ha aumentado en los úl- timos años, pero con propuestas poco pertinentes para población indí- gena, que desconocen las disposiciones legales planteadas en el país desde 1988 respecto al derecho a la autonomía de estos pueblos. En general, los jardines infantiles y preescolares no consideran pautas de crianza de las familias, sino que se privilegian prácticas validadas des- de la cultura mayoritaria. Educación primaria y secundaria En educación primaria y secundaria, los diagnósticos son coincidentes en demostrar que en toda la región, el nivel de escolaridad de la pobla- ción indígena y afrodescendiente es menor que el de la población no indígenas. Según datos de UNESCO, existen diferencias significativas desfavorables en la permanencia de indígenas en primaria y secundaria en relación a la población no indígena. Se observa que en primaria solo Cuba, Brasil y Chile, tienen tasas superiores al 90% de conclusión; en el nivel secundario, Chile presenta una brecha menor puesto que se ob- 160