Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 339
La situación comparativamente favorable de las mujeres latinoamerica-
nas en cuanto a sus niveles de escolarización no implica que no existan
desafíos específicos pendientes. Al respecto, la alta tasa de embarazo
adolescente afecta desproporcionadamente a quienes están en clara si-
tuación de desventaja y que pertenecen alos sectores más pobres o que
viven en zonas rurales. Incluso, se ha llegado a afirmar que, dado que
tendrían pocas esperanzas en que la educación implique una oportu-
nidad de movilidad social, la maternidad aparecería como “una vía de
escape para su situación” (UNDP, 2010; BID, 2012). En el caso de Chile,
el Servicio Nacional de la Mujer ha enfatizado la realidad social que
evidencia el embarazo y maternidad adolescente como primera causa
de deserción escolar entre estudiantes 15 a 19 años, encontrando los
mayores índices en mujeres de niveles socioeconómicos bajos.
En el caso de la educación superior, si bien es cierto que se ha incre-
mentado significativamente el acceso de las mujeres, esto no ha modi-
ficado el patrón de género en el tipo de carreras profesionales a las que
acceden, siendo en general las que reciben menores compensaciones
salariales (en un mercado de trabajo que además tiende a pagar menos
a las mujeres a igual calificación que los hombres).
Desde el enfoque de socialización de géneros, Sikora (2011) plantea
que esta elección es una reflexión que considera los roles conocidos
desde los hogares, de tal manera, existiría una “normalización” de las
percepciones de trabajar en ciertas carreras. Una escasez de mujeres
en el campo de las matemáticas y las ingenierías, se explicaría porque
que no hay muchas madres con estas profesiones o ámbitos laborales,
por lo tanto no hay suficiente información para las hijas en la explora-
ción en estas áreas. Por el contrario, los niños tienen una oportunidad
mayor de ver hombres en la familia en estos campos y es más probable
que elijan estas carreras. De tal forma el estudio indica que existe una
alta identificación de género de niños con padres y niñas con madres y
sus respectivos trabajos.
Desde una perspectiva de culturalización, se ha planteado que es más
probable que las niñas elijan carreras con recompensa intrínseca, con
menos competencia y más cooperación social y cuidados. Las imágenes
asociadas con ciertas carreras influirían en la selección, ya que las ni-
ñas perciben las matemáticas y ciencias como menos femeninas, atrac-
tivas, populares y sociables. Esto ha sido vinculado con que ellas se
demoran en desarrollar la autoconfianza y el concepto de sí mismas,
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