Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 327
cápita de los países. Tampoco el porcentaje de la población en edad
de educación terciaria parece ser un factor relevante, probablemente
porque el rango de edad en que las personas asisten efectivamente a
la educación terciaria es mucho más extendido (aunque los países con
mayor proporción de población rural tienden a tener menor cobertura
en educación superior, lo que se explica por el carácter eminentemente
urbano de estos servicios educacionales avanzados). En cambio, indi-
cadores de política educativa sí resultan ser factores explicativos de
la cobertura en educación terciaria. Por ejemplo, los países con mayor
gasto educacional como porcentaje del PIB y mayor gasto educacional
como porcentaje del gasto del gobierno, tienden a tener mayor núme-
ro de alumnos en educación terciaria por cada 100,000 habitantes.
Asimismo, los países con mayor tasa neta de matrícula en educación
secundaria tienen en promedio mayor cobertura de educación terciaria,
lo cual es consistente con la visión sistémica de las trayectorias educa-
cionales señalada anteriormente.
Es importante indicar que, una vez todos estos factores han sido toma-
dos en cuenta, el nivel de expansión de la educación superior en los paí-
ses de América Latina y el Caribe –como grupo– no se diferencia de los
demás países del mundo. Sin embargo, las desigualdades entre países
antes indicadas son muy fuertes: los países de la región se distribuyen
tanto por sobre como por bajo la tendencia promedio esperada para sus
características; por cuanto países con condiciones similares poseen en
la práctica niveles muy diferentes de cobertura en la educación tercia-
ria, sugiriendo la diferente prioridad que los países otorgan a este nivel
educacional.
También realizamos análisis complementarios para comparar el avance
mostrado por América Latina y el Caribe entre 2000 y 2010 con el del
resto del mundo, en cuanto a la expansión del acceso a la educación
terciaria (ve detalles en anexo 2). Nuestros hallazgos son consistentes
en indicar que, en promedio,entre 2000 y 2010, no hay diferencias en-
tre los países de América Latina y el Caribe y el resto del mundo en el
aumento de alumnos en educación terciaria por cada 100,000 habitan-
tes, controlando por características relevantes de los países.
Complementariamente, en base a al comportamiento que han seguido
los países en los últimos años (1998-2010), realizamos un ejercicio de
proyección para anticipar en qué situación es probable que se encuen-
tren hacia 2015 (ver anexo 3 para detalles). Desafortunadamente las
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