Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 325
Educación superior en América Latina y el Caribe en el marco de
educación para todos
El tercer objetivo del Marco de Acción de Dakar hizo una referencia ge-
nérica en cuanto a atender las necesidades de aprendizaje de jóvenes y
adultos. Aunque el foco central del monitoreo de educación para todos
ha estado puesto en este sentido en la expansión de la educación se-
cundaria, a nuestro juicio, una interpretación exigente de este objetivo
requiere incluir en él la evolución en el acceso a la educación terciaria
o superior 13 .
En este aspecto, se observa un crecimiento acelerado de la matrícula
de educación terciaria en la región, especialmente rápido en la última
década (2000-2010). No es fácil estimar la cobertura de este nivel edu-
cativo, por cuanto la población en “edad de asistir” no tiene una delimi-
tación etaria formalmente definida, y las personas entran y salen de él
en diferentes momentos de su vida, especialmente durante la juventud
y adultez temprana. Una medida utilizada es considerar la tasa de es-
tudiantes en educación superior en referencia a la población total. Así,
considerando la tasa de estudiantes en educación superior por cada
cien mil habitantes, los países de América Latina y el Caribe (para 30 de
ellos se cuenta con información) han aumentado desde 2,316 en 2000 a
3,328 en 2010, lo cual representó un incremento de poco más del 40%
en la década. Es importante notar que esta tendencia positiva estuvo
presente en todos los países para los que se tiene datos comparables,
aunque en algunos de ellos el avance fue más acelerado, como es el
caso de Cuba que prácticamente quintuplicó su proporción de alumnos
en educación terciaria durante la década.
13
Se toma en cuenta solo programas de estudios postsecundarios de al menos dos años, generalmente
asociados a la obtención de títulos profesionales y de técnicos superiores. Este análisis no sugiere que
estos niveles deban universalizarse, pero sí expandirse significativamente y perder su carácter tradi-
cionalmente elitista.
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