Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 324
mente grandes empresas y centros independientes. Finalmente, se ha
producido una cada vez mayor interconexión entre distintas institucio-
nes en sistemas comunes, valorizados y administrados por indicadores
estandarizados de calidad altamente racionalizados (Bell, 2001; Clark,
1991).
Los procesos de cambio han significado una fuerte expansión de la ma-
trícula en la educación postsecundaria y con ella un aumento relativo
de los cupos en educación técnico-profesional (CINE 5B). Además, se
ha diversificado la oferta de programas; ganan importancia las jorna-
das vespertinas y la educación a distancia. También crecen las vacan-
tes para estudios de posgrado, tanto maestrías como doctorados. Este
fenómeno de expansión educacional no tiene una interpretación úni-
ca en términos de equidad: si bien ha significado la apertura hacia la
capa profesional de jóvenes de sectores medios y bajos, también ha
reforzado un patrón de inequidad en tanto son quienes provienen de
los sectores más acomodados quienes más se han beneficiado de este
crecimiento (Shavit, Arum y Gamoran, 2007).
Las nuevas exigencias provocaron también profundos cambios al inte-
rior de las universidades. Sus antiguos códigos medievales fueron reem-
plazados por la estandarización y burocratización de procedimientos;
sus divisiones disciplinares aparecerían cada vez más como obsoletas
ante el surgimiento de nuevos modos de producción de conocimiento
interdisciplinares, muchas veces vinculados con procesos de innova-
ción productiva y tecnológica. Asimismo, el financiamiento tendió a la
diversificación y organización en base a criterios de productividad y ca-
lidad, disminuyendo el aporte de libre disposición que en etapas ante-
riores le suministraran los Estados u otras entidades. Esto ha obligado
a muchas universidades a generar nuevos ingresos, cobrando aranceles
a los alumnos, vinculándose con la empresa, y vendiendo servicios.
Los actuales sistemas de educación superior se hacen cargo de una for-
mación masiva de profesionales altamente diferenciada y heterogénea
(en términos verticales y horizontales); donde junto a la universidad
aparecen nuevas instituciones (muchas veces lucrativas) de formación
profesional; contribuyen en conjunto con el sector privado y otros ac-
tores a la producción científica y de la alta cultura; se financian de di-
ferentes formas con distintas fuentes; y se organizan en base a indica-
dores estandarizados de calidad que tienden a medir objetivamente el
otrora ambiguo valor reputacional de las instituciones.
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