Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 313
El objetivo de la educación para la ciudadanía se hizo explícito ya en
la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y se reforzó
en la Convención sobre los derechos del niño (1989) así como en otros
acuerdos internacionales. El derecho a la educación implica la forma-
ción en el respeto de los derechos humanos, conocimiento y respeto
por la propia identidad cultural así como por culturas diferentes. Asi-
mismo, los niños deben prepararse para ser ciudadanos responsables
aportando a un contexto de paz, tolerancia e inclusión (Artículos 28 y
29, Convención derechos del niño, 1989).
La educación para la ciudadanía se reconoce actualmente, junto con
los logros en los aprendizajes académicos, como uno de los objetivos
de los sistemas educativos, el cual incluye conocimientos, habilidades
y actitudes que permitan a los estudiantes un actuar cívico, ejercer sus
derechos y participar en la sociedad (Cox, Jaramillo & Reimers, 2005;
CEPAL, 2010; UNESCO, 2011).
Adicionalmente, las transformaciones que marcan a las sociedades del
siglo XXI, especialmente la globalización y los avances en las tecnolo-
gías de la información y la comunicación, han implicado una creciente
diversidad en las sociedades y exigen una nueva reflexión sobre los sig-
nificados que implica la ciudadanía y el rol de los ciudadanos, todo lo
cual ha hecho que la formación para la ciudadanía adquiera renovada
relevancia (Schulz, 2010). Dichas transformaciones también relevan
la necesidad de formar personas capaces de comprender esta nueva
sociedad, adaptarse a los rápidos cambios e insertarse como sujetos
activos y productivos en la sociedad (CEPAL, 2010; Schulz, 2010).
La formación ciudadana abarca el desarrollo de diversas habilidades
y actitudes. Schulz et al. (2010) señalan que la educación para la ciu-
dadanía implica tanto el conocimiento como oportunidades reales de
participación e involucramiento tanto en la sociedad cívica y civil. Se
enfoca en las diversas maneras que tienen las personas de relacionarse
entre ellas y cómo definen sus comunidades y sociedades. Esto se refie-
re tanto a la participación en instancias políticas formales (dimensión
cívica) como el involucramiento y participación en actividades de la
comunidad de carácter local (dimensión civil).
La educación para la ciudadanía también se vincula con la desigualdad
social. En efecto, dentro de los factores que influyen en los resultados
de la educación para la ciudadanía, uno de los más relevantes es el
121