Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Página 302

de aprendizaje (Barber & Mourshed, 2007; Rockoff, 2004). En conse- cuencia, las políticas educacionales han comenzado a reponer a los do- centes en el centro, dejando atrás las pretensiones de diseñar reformas educacionales “a prueba de profesores”. Cuando las políticas docentes se plantean en el marco de la calidad y no la sola expansión del sistema, la envergadura de la tarea resulta mu- cho mayor. A nivel internacional, se ha identificado que los principales desafíos de política referidos a los docentes son atraer y mantener a profesores de buena calidad en el sistema escolar, así como proveerles de oportunidades de formación, desarrollo y actualización que garanti- cen las competencias que exige la labor de enseñanza en una sociedad altamente cambiante (OECD, 2009). Acometer esta agenda requiere inevitablemente un abordaje sistémico que combine sólidos procesos formativos, buenas condiciones para el trabajo de enseñanza en la es- cuela, y un elevado estatus profesional de la docencia. La dificultad más inmediata para avanzar en este sentido es el contras- te existente en la mayoría de los países entre el bajo estatus y malos salarios que tiene la profesión docente, con la alta exigencia de su la- bor profesional; adicionalmente, las deficientes condiciones de trabajo influyen de manera negativa en la posibilidad de contar con los mejo- res profesores en los sectores más vulnerables (Little & Bartlett, 2010). Pero las dificultades se sitúan también en niveles más profundos. La labor de los profesores es cada vez más compleja y desafiante, deben atender a niños provenientes de sectores diversos de la sociedad, cuyo capital cultural puede diferir de manera importante. Junto con esto, un docente competente no solo debe conocer su disciplina sino manejar variadas estrategias pedagógicas que permitan a los niños desarrollar habilidades más complejas, actitudes y motivaciones que les permitan participar en la sociedad y convertirse en aprendices autónomos a lo largo de la vida; todo esto ha puesto en entredicho las instituciones y prácticas tradicionales de formación inicial y continua de los docentes (Darling-Hammond, 2006; Darling-Hammond, Ching & Johnson, 2009; OECD, 2009). La situación de los docentes en América Latina y el Caribe En el marco de educación para todos, el monitoreo básico de la situa- ción docente ha consistido en observar la evolución de la disponibilidad 110