Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 293
para avanzar en una concepción amplia de la calidad educativa en el
marco de educación para todos: los logros de aprendizaje académico,
los docentes, el clima escolar, la educación para la ciudadanía, y las
tecnologías de información y comunicación. Sin embargo, el listado no
es en ningún caso exhaustivo.
En particular, es importante llamar la atención sobre dos dimensiones
no discutidas en profundidad, una tradicionalmente considerada por
las políticas y otra emergente: los insumos básicos y la segregación es-
colar, respectivamente.
El creciente énfasis en los resultados de la educación ha llevado a algu-
nos analistas y tomadores de decisión a subvalorar (cuando no direc-
tamente obviar) la preocupación por los insumos (por ejemplo tama-
ño del curso, textos de estudio, salarios docentes, formación docente,
infraestructura escolar), respaldándose en una errónea lectura de la
evidencia científica que sugeriría que para la calidad de la educación
“los insumos no importan”. Sin embargo, la evidencia acumulada en los
países en desarrollo es concluyente en el sentido de que, al menos en
estos contextos, los recursos básicos en educación son un factor signi-
ficativo para la calidad de la educación (Glewwe, Hanushek, Humpage
y Ravina, 2011; Hanushek, 2006; Scheerens, 2000). Es relevante no
perder de vista este aspecto en una región en que la disponibilidad de
recursos materiales en las escuelas es aún muy baja para importantes
grupos de la población, situación que ha sido recientemente asociada
con menores niveles de logro escolar (Murillo y Román, 2011).
Por otro lado, el hecho de que los países de América Latina y el Caribe
estén marcados por profundas desigualdades económicas y sociales,
tiende a impactar severamente a las instituciones educativas. En ese
contexto, la segregación social de las escuelas refuerza dicho patrón
pues tiende a excluir relativamente a los sectores más desaventajados
de las condiciones promotoras de una mejor calidad educativa, como
docentes mejor calificados, condiciones favorables de convivencia es-
colar, acceso a materiales educativos desafiantes. Adicionalmente, la
segregación de las escuelas refuerza la inequidad, por cuanto la eviden-
cia muestra que los compañeros son también un factor importante de la
calidad educativa, y por tanto el capital social, económico y cultural de
las familias, disponible en la escuela, se multiplica para los más privile-
giados en la misma medida en que se reduce para los demás (OREALC/
UNESCO, 2010; CEPAL 2007; Valenzuela, Bellei y De Los Ríos, 2010).
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