Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 281
2010, mientras dos de cada tres jóvenes urbanos de 20 a 24 años había
concluido la educación secundaria, en las zonas rurales solo uno de
cada tres había completado este nivel de enseñanza.
La región también se caracteriza por una muy alta y persistente des-
igualdad en términos del nivel socioeconómico de las personas. En pro-
medio, en 2010, solo el 21,7% los jóvenes de 20 a 24 años que pertene-
cían al quintil más pobre de sus respectivos países había terminado la
educación secundaria. En contraste, el 78,3% de sus pares del quintil
más rico completaron este nivel de educación, es decir, una brecha de
56,6 puntos porcentuales separaba en 2010 a ambos grupos, lo que sig-
nifica que no hubo en este aspecto en la década pasada prácticamente
ningún avance en la región, por cuanto en 2000 la misma brecha era
de 57,3 puntos porcentuales. Estos elevados niveles de desigualdad se
dan en todos los países de la región, aunque varían entre alrededor de
25 puntos porcentuales en República Dominicana hasta 70 puntos en
Uruguay.
En síntesis, los países de la región presentan una situación muy he-
terogénea en cuanto al nivel de escolarización de los adolescentes y
jóvenes: mientras algunos han alcanzado niveles importantes de ma-
sificación, en otros esta continúa estando restringida para una minoría
de la población. Más aún, si bien durante la década pasada la educación
secundaria se expandió muy levemente en la región, existen indicios
que sugieren una desaceleración en el incremento de la población jo-
ven que completa este ciclo, lo cual se explicaría principalmente no por
razones de acceso o falta de oferta, sino por la persistencia de altas ta-
sas de repetición y deserción escolar. En todos los países, esta relativa
desventaja afecta desproporcionadamente a los jóvenes más pobres y
que viven en zonas rurales, aunque en varios de ellos han sido precisa-
mente estos grupos los que más se han beneficiado de los progresos de
la última década.
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