Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 28

Revista Electrónica “Actualidades Investigativas en Educación”  Aplicar instrumentos, tanto estandarizados como comprensivos que den cuenta de las necesidades y niveles de desarrollo de estas habilidades.  Desarrollar y promover estas habilidades mediante acciones psicoeducativas, inserciones curriculares y acompañamiento de personas específicas que permitan alcanzar un adecuado funcionamiento de dichas habilidades en la comunidad educativa en su conjunto.  Finalmente, evaluar y retroalimentar a la comunidad educativa acerca de los impactos en las personas, la comunidad y el proceso de enseñanza aprendizaje de las intervenciones desarrollada en esta área, promoviendo la reflexión conjunta de los actores de la unidad educativa en torno a cuestiones como el respeto, la empatía, la colaboración y la solidaridad. Para el logro eficaz de estas acciones pudiera ser deseable contar con algunas competencias específicas tales como:  Habilidad para evaluar clima emocional escolar, de aula y familiar (Milicic, Mena, López y Justiniano, 2008).  Habilidad para desarrollar un adecuado clima emocional escolar a través de la intervención ecosistémica (Vidal, 2007).  Destreza en la promoción de las relaciones interpersonales (Cavalcante y Aquino, 2013), habilidades sociales, actitudes y valores necesarios para la convivencia (Vidal, 2007).  Habilidad para promover procesos de desarrollo personal, comunicacional y de habilidades socio-afectivas e intelectuales (Vidal, 2007). 2. En cuanto a convivencia social y salud mental: Milicic et al., (2008) señalan que los trastornos psicológicos pueden ser expresiones extremas de un continuo entre normalidad y patología, donde la escuela, en tanto su orientación al aprendizaje y al bienestar, influye de manera particular y significativa en éste tránsito. A partir de ello, la promoción del bienestar personal y colectivo, tanto dentro como fuera del currículo educativo es una tarea que el psicólogo educacional debe abordar. A partir de ello, resulta conveniente que la persona profesional en psicología educativa pueda: ______________________________________________________________Volumen 15 Número 3, Año 2015, ISSN 1409-4703 9