Mi primera revista EvidenciaEE_TrujilloRivera_PedroSamuel | Page 182
254 CAPÍTULO 5
la escuela nueva
Escenarios de la psicología educativa 11: la educación institucional
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Cuadro 5.10 Cuadro 5.11
(continuación) . Pri1;c!pios de la escuela nueva .
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1. Técnicas conducentes a la individualización d idáctica que toma en cuenta las necesidad es de cada alu mno
en particular.
El pensamiento pedagógico socialista
2. La socialización pedagógica que valo riza lo social y el t rabaj o en equipo favoreciendo la convivencia
Se forma en el contexto del movimiento popular que busca la democratización de la enseñanza. Concepción opuesta a la
educación dominante (educativa positivista), propia de los países capitalistas y se inspira en la Utopía de Tomás Moro.
K. Marx y F. Enge/s Len in Gramsci Makarenko
Defienden la educación pú-
blica y gratuita para todos
los niños; en la asociación
entre educación y produc-
ción material, la educación
debe abarcar tres aspectos:
mental, físico y técnico. Declaró que la escuela y la
política no pueden estar
desvinculadas de la vida so-
cial.
Defendió la enseñanza ge-
neral y politécnica gratuita y
obligatoria para todos los
jóvenes hasta los 16 años y
la elección directa de los
profesores por la misma po-
blación y el derecho a desti-
tuir a los indeseables. Propone el trabajo como un
principio antropológico y
educativo básico de la edu-
cación; critica a la escuela
que divide la enseñanza en
clásica y profesional, consi-
derando que ésta debería
ser clásica, intelectual y pro-
fesional, con un fundamen-
to crítico y creativo que se
extienda a toda la vida so-
cial. Su programa incluía princi-
pios democráticos donde el
grupo tenía prioridad sobre
el individuo y la educación.
Señala que el verdadero
proceso educativo se hace
por el mismo colectivo y no
por el individuo que se lla-
ma educador. Señala que
ser educador es una cues-
tión de personalidad y ca-
rácter, capacidades innatas,
y no de teoría, estudio y
aprendizaje.
La escuela nueva
Aun cuando tenemos antecedentes muy remotos que nos ha-
cen pensar en los cimientos de la escuela nueva o escuela
activa como un invento del J 400 (la escuela alegre de Vitori-
no de Feltre: 1378-1446); en realidad ésta debe ser conside-
rada más como algo propio del siglo xvm. El surgimiento de
la sociología de la educación y las investigaciones en psico ..
logía educativa, definitivamente contribuyeron al desarrollo
de la escuela nueva.
Distintas figuras ele la escuela se lanzaron a la generación
de nuevas perspectivas educativas y todas ellas fueron apor-
tando aspectos novedosos en cuanto a teorías y prácticas,
desde diferentes naciones y en distintas condiciones. En Ita-
lia, M. Montessori se concentró en los métodos activos y en
la idea de individualizar la enseñanza; en Suiza, Claparecte
con una propue.sta de educación funcional y diferenciada; y
Piaget, como discípulo de aquél, con una visión activa y pos·-
teriormente interactiva, pero destacando siempre a la acción
como eje fundamental del de~aiTollo. Por su parte, Dewey en
América hacía lo mismo: defender la acción; su propuesta:
el aprender haciendo ([eaming by doing), dando como resul-
tado la fundación de una escuela expe1imental en Chicago:
la escuela laboratorio.
Desde la visión particular de Palacios, el movimiento de
la escuela nueva también estaría influido por educadore
de la talla de Celestine Freinet y de psicólogos como Henri
WaLlon. Sin embargo, según el mismo autor, e.l verdadero
fundador de una nueva visión de la escuela que la marca de-
finitivamente para transformar los viejos métodos rígido ,
áridos, ásperos y obsoletos centrados en una estricta discipli-
na a cargo del maestro (magiocentrismo), por una concep-
ción más activa de parte del alumno, centrado en la libertad
del mismo (paidocentrismo), con énfasis en el desarrollo
cognitivo y psicomotriz, sin descuidar los afectos y las emo-
ciones, fue Adolphe Feffiere (1879-1960), quien logra amal-
gamar una serie de ideas y concepciones que flotaban en el
ambiente, y que ya se sentía su influencia en la práctica es-
colar, en una serie de principio~ que la caracteri zan (Pala-
cios, 1997).
Según Zuretti (l 988), es difícil ubicar el momento del
surgimiemo de este gran movimiento de renovación pedagó-
gica, aunque una de las más grandes contribuciones se en-
cuentra en las llamadas escuelas nuevas, que se localizan en
Abbostholme (Inglaterra) y su fundador fue Cecil Reddie en
1889.
No obstante lo anterior, afirma que los principios de la
escuela nueva pueden rastrearse en los escritos de Rousseau
(el método de p royectos de Kilpatrick, la técnica de Freinet, etcétera).
3. La g lobalización del aprendizaje inspirado en la Gestalt que sostiene que las cosas se p erciben en t otalidades
y de ahí la importancia de los centros de interés aplicados p or E. Desmolins y O. Decroly en su Ecole de l'Ermitage,
en Bruselas.
4. El uso del princip io de actividad y autoeducación, experimentado por pedagogos italianos siguiendo la corriente
de Montessori.
5. El t érmino mismo de Escuela Activa que nace en 1917en el lnstit uto J. J. Rousseau fundado por E. Claparede
(1 81 7 .. 1940) xa cuñad() por P Bovet. Est e término reúne una serie de principios de los educadores del momento
t ales C()mO. A>Feffi~ré,, Q. Deqroly y E:ll mismo Clap arede (Zuretti, 1988). ·
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y de otros educadores, pudiendo agruparse como se muestra
en el cuadro 5 .11.
Abbagnano y Visalberghi (2005/1957) incluyen a Georg
Kerschensteiner ( 1854-1932), dentro de los autores que
aportan algo al movimiento de la escuela nueva. Este último
funda su pedagogía en el concepto de trabajo educativo que
no es físico ni espiritual, sino pedagógico, lo cual supone
una actitud cada vez más cumplidamente objetiva; es decir,
el predominio de intereses objetivos y heterocéntricos.
De acuerdo con Palacios ( 1997), las reformas generales
educativas coinciden con las grandes conmociones bélicas o
revolucionarias y es j ustamente lo que trata de probar: que el
mayor número de reformas generales de la enseñanza se han
producido en el transcurso ele las dos grandes conflagracio-
nes mundiales. Citando a Snyders, señala que ia educación
nueva encuentra su punto de partida en las decepciones y las
lagunas que aparecen como características de la educación
tradicional. De este modo surgen nuevos enfoques de la edu-
cación del niño y algunos se concentran en los métodos de la
enseñanza y del aprendizaje y otros se enfocan más a los
afectos, los valores, las emociones y los problemas que con-
lleva la falta de libertad y ;:ntonces surgen nuevas propuestas
que se ha dado en llamar antiautoritarias y la conforman
grandes figuras como Neill, Rogers, Lobrot, Oury y Vásquez
(Gadotti, 2005; Palacios, 1978, 1997; ViUalpando, 2005).
Pero también las características de la nueva escuela han
ido forjándose a lo largo de la historia tal como hemos visto
y con las aportaciones de mucha gente en distintos lugares y
momentos. Algunos de estos elementos fueron: el cambio de
enfoque del maestro hacia el niíio, el desarrollo de la psico-
logía infantil, la investigación en teorías del aprendizaje, el
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papel de la actividad y una gran cantidad de técnicas y estra-
tegias pedagógicas para el aprendizaje con libertad, con én-
fasis en el trabajo y en el compañerismo con amplio respeto
por los demás. Todas estas ideas y prácticas novedosas entra-
ron en el salón de clases a través de los escritos y plantea-
mientos de educadores como los que veremos en seguida.
Manacorda (2006) señala que el binomio psicología y
trabajo es con el que se pueden ordenar las iniciativas de las
escuelas nuevas que se van multiplicanclo por todas panes: en
Francia, la École des Roches de Desmolins; en Bélgica, la
École pour la vie de Décroly; en Suiza, la Escuela Serena de
Ferriern; en Alemania, la Landaziehungsheim (casa de edu-
cación en el campo) ele Lietz; en Inglalena, la ya mencionada
escuela de Abbotsholrne de Reddie; otras iniciativas provie-
nen de Ellen Key, en Suecia; de las hermanas Agazzi, en Ita-
lia, y un largo etc.; apunta por úJtimo, que es interesante notar
que las iniciativas más fecundas provengan ele personas que
no son enseñantes de profesión como Decroly y Montessori,
que veremos más adelante. Tal como señalamos anterionnen-
te, el más reconocido d.e todos es Ferriere, amor con d cual
comenzaremos nuestra exposición de la nueva escuela.
Adolphe Ferriere (1879-1960)
Ferriere fue un ideólogo de la escuela que proyectó su obra
pedagógica en la perspectiva revolucionaria. Es conocido
como El mártir de la semana trágica y considerado como
pedagogo anticlerical y racionalista que rebasó los límites
impuestos por la censura de su tiempo. Hizo la primera pro-
pagamJa en el Boletín ele la Escuela Moderna lanzado al pú-
blico.