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Capitulo 9. Contextos dd aula para el desarroUo cognitivo
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crítica, el nivel de reflexión más elevado que es medido, ha sido definida como un contexto en el que los
profesores se implican en el proceso de reflexión e indagación sobre su propia enseñanza y sus propios
procesos de pensamiento. Esta escala incluye 14 ítems como "Reconoce las consecuencias poüticas y
sociales de su propia enseñanza~ Los resultados preliminares indican que muchos profesores se sitúan
en los niveles superficial y pedagógico de la práctica reflexiva, en tanto que existen relativamente pocos
en el nivel de reflexión crítica.
Aunque estos estudios iniciales sobre el CPR resulten prometedores, todavía hay mucho que
no comprendemos sobre las relaciones entre las prác ticas reflexivas de los profesores, las decisiones
curriculares y la elecciones pedagógicas. Larrivee (2008), sin embargo, ha propuesto una agenda para
la investigación futura con el CPR, en la que se incluye analizar el desarrollo evolutivo de la práctica
reflexiva, en el aula y en la carrera profesional del profesor, investigar las relaciones entre la eficacia del
profesor y la práctica reflexiva y determinar cómo pueden afectar la escuela y la formación continua de
los profesores a la práctica reflexiva. Como investigadores y como autores de libros de texto, deseamos
conocer los desarrollos futuros de evaluaciones como el CPR y su empleo en conjunción con métodos
como la entrevista (Larrivee, 2006; Lee, 2005; Lyons, 2006).
Consecuencias para la instrucción: un retrato del aula reflexiva
Volvemos a nuestro punto de partida: las metas de construir el conocimiento del alumno y sus
hábitos de reflexión. La construcción del conocimiento no es un asunto fácil. Como sabemos a partir
de los capítulos previos, hay varios tipos de conocimiento, cada uno de ellos importante por sí mismo .
La pericia en cualquier ámbito requiere amplias redes de conocimiento declarativo, además de disponer
de conjuntos de habilidades procedimentales. Se necesita conciencia metacognitiva y el conocimiento
regulador relativo a cuándo y cómo aplicar lo que se conoce. Dado que la cantidad de conocimiento
que necesitamos es muy amplia y las relaciones entre los elementos del conocimiento tan complejas,
el proceso de adquirir conocimiento significativo de un ámbito requiere un esfuerzo a largo plazo del
alumno. El desafio al que se enfrentan los profesores es considerable.
Si tenemos éxito en la construcción de un aula reflexiva ideal, ¿qué apariencia tendria? Podríamos
oomenzar por imaginar una clase en la que el profesor ha situado como centro la construcción del
oonocimiento por los alumnos. Para ayudar a alcanzar esa meta, el profesor ha organizado actividades
sobre proyectos temáticos a largo plaz.o, sobre los que los alumnos pueden realizar opciones y emplear
su conocimiento de modo que les ayude a alcanzar sus objetivos (Calfee y Miller, 2005b, 2007; Corno
y Mandinach, 2004; Guthrie y cols., 2007). Observaremos un profesor dispuesto, que utiliza poco
el patrón IRE y que da pocas conferencias . Es más, en nuestra clase reflexiva veremos a un profe sor
que trabaja como colaborador con los alumnos y que organiza las actividades del aula en torno a
la búsqueda e intercambio de información por los alumnos. Uno de los papeles principales de este
profesor es orientar y apoyar a los alumnos para que se co nviertan en estudiantes estratégicos,
autodirigidos.
En nuestra clase se hace evidente un intenso sentido de propósito común. A medida que el profesor
y los alumnos trabajan juntos para alcanzar los objetivos del proyecto, se alternan las actividades con el
trabajo con toda la clase; en esas actividades los alumnos son orientados sobre cómo buscar y organizar la
información; los alumnos leen y escriben para buscar, localizar y organizar la información y reflexionan
sobre cómo la han encontrado; hay debates en grupos pequeños y hay colaboración, mediante la cual los
alumnos informan de lo que han aprendido, debaten sus distintos puntos de vista y evalúan sus progresos.
Observamos al profesor ayudando a los alumnos a seleccionar objetivos significativos, orientándoles
sobre las estrategias que pueden emplear para alcanzar sus objetivos y contribuyendo con el andamiaje
de su pensamiento cuando sea necesario. Está claro que tres de las 12 recomendaciones eficaces para
la enseñanza descritas por Brophy (2006) (o sea, el discurso reflexivo, el andamiaje del aprendizaje