Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | страница 997

Política migratoria en México 997 requiere ampliar sus cotas conceptuales para abrazar el análisis público de la migración regional. En ello debe considerarse a los mexicanos retornados y la vinculación histórica entre Centroamérica y México. Iniciemos pues por referir someros comentarios sobre la reciente tensión en la relación bilateral con Estados Unidos. Durante la campaña presidencial de 2016, el entonces candidato republicano (Donald Trump) dirigió sus baterías hacia México como una herramienta discursiva para denostar algu- nas posiciones políticas adoptadas, regionalmente, por la administración de Obama. En particular, junto con su inquina contra el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Trump se centró en destacar la construc- ción de un muro fronterizo como remedio para frenar la migración irregu- lar proveniente de México, equiparándola en lo práctico a una oleada de peligro proveniente del exterior. El asunto —de índole doméstica por referirse a una promesa de cam- paña presidencial— remontó a la palestra internacional con la respuesta de distintos gobiernos latinoamericanos y de otras latitudes, evocando la irra- cionalidad de construir una barrera física contra un flujo que no se origi- na por la falta de muros sino, en general, debido a la falta de oportunidades para el desarrollo. El problema es pues, tanto de los países de origen como de destino, esta visión ya habría sido adoptada al menos por el gobierno de Obama y pareciera en franco retroceso con la nueva administración repu- blicana. La visión de México sobre la propuesta trumpista fue reactiva y se ha centrado en dos frentes. Por un lado, la posición sostenida de la Can­ cillería mexicana en torno a fortalecer el esquema de gestión y asistencia a las comunidades mexicanas por medio de sus 50 consulados en Estados Unidos, en tanto, diplomáticamente se han buscado aliados y voces afi- nes en actores estratégicos del lado estadounidense. En segunda instancia, la estrategia de retorno iniciada por la Secretaría de Gobernación para garan- tizar el retorno seguro y la reincorporación social de la potencial comuni- dad migrante deportada en un esfuerzo sin parangón reciente, al menos en las esferas mediáticas y discursivas. La égida xenófoba atraída por el dis- curso de Trump ha exacerbado además el ámbito político interno. Por cuanto hace al primer punto, tanto el Poder Legislativo como la inteligencia mexicana se han esmerado en mostrar múltiples puntos de vista sobre la necesidad de replantear facetas de la relación bilateral. En particular, sobre la visión del migrante mexicano como un peligro para la sociedad receptora (destacando esa generalización como el verdadero pe- ligro), buscando replantear el discurso basándose en el ethos de la diversi- dad como cimiento de la sociedad estadounidense, así como los vínculos indelebles que por generaciones tienen ambos países; de ahí la incansable labor por fomentar que los mexicanos de segunda generación (con perfi-