Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 996

996 Imanol de la Flor vocación integral de análisis sobre su instrumentación. Si bien entre 2011 y 2017 no se ha visto un salto discursivo tan notorio como el descrito en relación con la ley de 1974, ello no quiere decir que los procesos históricos de la última década en México no hayan afectado la realidad migratoria del país, intensificado ciertas notas sociales y políticas, con lo cual la norma —imperfecta por su contingencia temporal— requiere de una instrumen- tación que por momentos trastoca su vocación natural con elementos de seguridad nacional, política exterior, seguridad humana, cambio climático o desarrollo. Dicho de otro modo, la movilidad de flujos migratorios centroameri- canos sigue representando un reto de gobernanza para el país y la región. No obstante, se requiere ampliar el horizonte de análisis y sumar factores paralelos a dichos flujos: consideraciones sobre seguridad humana, derecho al desarrollo y cooperación internacional por mencionar algunas. El im- pacto que a la postre ha causado el desplazamiento forzoso de comunidades internas a causa del crimen organizado o el impacto de la estrategia de se- guridad nacional, en la que subyace una concepción de los flujos cen- troamericanos como conducto de ilicitud por vincularse con células de narcotráfico a lo largo de territorio mexicano, tienen un marco de referen- cia forzoso en la política migratoria nacional, no sólo por cuanto hace a su contenido demográfico, sino por la importancia que su gestión prudente representa para las relaciones internacionales de México y para la región. A esto también debe sumarse, tanto el retorno de un número impor- tante de mexicanos provenientes de Estados Unidos —cuyo flujo ha au- mentado de forma consistente a partir de 2010—, así como la disminución del número de deportaciones de Estados Unidos a México desde el último bienio de la administración Obama a la fecha. Asimismo, valdría la pena considerar el impacto que generan en la gestión de la frontera, las directrices administrativas del Departamento de Seguridad Interior de Estados Uni- dos, que en su ánimo de impedir el paso a migrantes irregulares, unilate- ralmente han generado a lo largo de esta década focos de crisis humanitaria (como la de menores no acompañados en 2014), cuya incidencia puede aumentar durante la administración Trump. En paralelo están nuestras propias crisis humanitarias, como el ejemplo relevantísimo de la comuni- dad haitiana en Baja California o los continuos ataques del crimen orga­ nizado contra migrantes centroamericanos (aunque también asiáticos y africanos) durante su periplo hacia Estados Unidos, o contra migrantes mexicanos en su retorno a comunidades de origen. A continuación se ofrecen comentarios sobre temas cuyo impacto en la instrumentación de la política migratoria nacional ha aumentado reciente­ mente, y con ello se redondearía la visión de México como un país que