Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 993

Política migratoria en México 993 taleció prima facie el discurso antes vertido de México como país vulnera- do por Estados Unidos en cuanto a su población migrante en el exterior. Sin embargo, cuando Amnistía Internacional publica ese mismo año un informe intitulado “Víctimas invisibles: migrantes en movimiento”, donde describe con datos duros, estadísticas y testimonios vivos de migrantes vulnerados, el fenómeno migratorio centroamericano irregular que pasa por México, la posición de México se deslegitimó. Dicho informe se envió a Ginebra, al CMW en 1999, para efectos de erigirse como contrapeso, al que para entonces sería el futuro informe ofi­ cial rendido por el gobierno mexicano en 2011 (del 4 al 8 de abril de 2011). Amnistía informó a la comunidad internacional que gran cantidad de autoridades policiales, militares y migratorias violaban (ya por acción u omi- sión) los derechos humanos de miles de centroamericanos, poniéndolos incluso a merced de grupos delictivos. El informe abrió la posibilidad a una pregunta: ¿si México vulnera a los migrantes centroamericanos irregulares que cruzan su territorio, con qué legitimidad puede exigir que se respeten los derechos humanos de sus migrantes en Estados Unidos? Entiéndase que el cuestionamiento no va en el sentido de justificar el comportamiento de las autoridades estadounidenses en virtud de que las autoridades mexi- canas también violan derechos humanos de migrantes, sino en el de afirmar que México vive una dinámica migratoria muy activa, la cual no se refleja en la creación de su política pública. La pregunta también abría las puertas a la exigencia pública por parte de la sociedad civil organizada, las instan- cias internacionales y el ciudadano de a pie, de congruencia en el discurso mexicano, sosteniendo aquello de que no se puede ser “candil de la calle y oscuridad de la casa”. Esta situación se agrava con un evento coyuntural que echa por tierra la añeja postura mexicana, mencionada apenas, deslegitimándola por com- pleto. El 24 de agosto de 2010, en el ejido del Huizachal del municipio de San Fernando, Tamaulipas, fueron asesinados 72 migrantes irregulares cen- troamericanos y sudamericanos por el grupo delictivo denominado los “Zetas”; dicha noticia transformó la escena política y mediática nacional. La migración internacional se convirtió más que en un tema prioritario, en uno álgido; la opinión internacional lamentó el incidente y responsabilizó de los hechos a las autoridades migratorias mexicanas, quienes ya por omisión o en complicidad con el grupo delictivo mencionado, lucraban con migrantes centroamericanos. Lo anterior fue la apertura de una caja de Pandora…, la política demo-migratoria ya no satisfacía la realidad mexica- na, pero más aún (y de ahí el verdadero cambio) necesitaba ser cambiada si se quería legitimar el discurso del gobierno mexicano en materia de dere- chos humanos.