Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 886

886 Carlos Alberto González Z., Jorge E. C., Ixshel Delgado C. nación entre las agencias responsables. En este sentido, se entiende que la respuesta actual busque la construcción de un sistema de seguridad uni­ versal asociado más a la Post-NGP y parecido a movimientos como el Joi- ned-up-Government (JUG) y el Whole-of-Government, WOG (Figueras y Culebro, 2012; Culebro y Arellano, 2012). Políticas de seguridad alimentaria Las políticas alimentarias en México tienen una amplia trayectoria institu­ cional. Después de la Revolución, comenzaron a diseñarse políticas alimenta­ rias orientadas a dos momentos de la cadena alimentaria: la producción de alimentos y, por otro lado, el consumo alimentario (Barquera, et.al., 2001). Hasta antes de los años ochenta, es posible suponer que la orientación de la política alimentaria estaba encaminada a garantizar la producción y el abas­ to alimentario, se fomentaban los subsidios universales al campo y la agri­- cul­tura, y se impulsaba el desarrollo rural y agrario. Sin embargo, durante la década de los ochenta y principalmente en la de los noventa, México vivió una serie de cambios políticos, económicos, sociales y culturales que deri­ varon en la implementación de las llamadas políticas de ajuste estructural, lo que dio paso a la instauración de políticas neoliberales. El desarrollo social, por ejemplo, asumió rápidamente este cambio y se comenzaron a diseñar políticas sociales basadas en la NGP, orientando el quehacer del de- sarrollo social hacia la focalización de la población que vivía en situación de extrema pobreza. Los subsidios universales transitaron a esquemas de apoyos focalizados y transferencias condicionadas, se privilegió la apertura comercial derivada del TLCAN, con lo que la política alimentaria se orien­ tó hacia el diseño de programas dirigidos al consumo alimentario. En este ámbito, se impulsó el enfoque de la seguridad alimentaria que buscaba garantizar la suficiencia alimentaria con la mirada puesta en las enferme­ dades derivadas de las carencias nutricionales. Actualmente, los programas alimentarios asumen plenamente el derecho a la alimentación como parte del marco de los derechos humanos. 1 Tradicionalmente, los enfoques sobre seguridad alimentaria se han cen­ trado en tres aproximaciones generales: la visión sobre la crisis global de alimentos; los estudios que colocan al hambre, la inseguridad y la soberanía como un asunto de desigualdades en la distribución de la riqueza; y una vi- sión concentrada en diferenciar la producción del consumo (Torres, 2011). Pese a que el Estado mexicano ha ratificado diversos tratados internacionales, instrumen­ tos, cartas y convenios en la materia, comenzó a diseñar Planes Nacionales de Desarrollo con enfoque de derechos a partir del año 2000, siendo el PND 2007-2012 y 2013-2018 los que incorporan claramente dicho enfoque. 1