Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 869
Dos sexenios de guerra perdida
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solamente en aquellos aspectos donde no afectaban su política de seguridad,
y las violaciones a los derechos humanos continuaron.
Se puede afirmar que durante el sexenio de Calderón las relaciones de
confianza entre el gobierno y los organismos de la sociedad civil llegaron a
un punto cero. Las discrepancias se agrandaron en la discusión sobre la ley
migratoria y su reglamento. El gobierno prácticamente se negó a cambiar
su estrategia contra el crimen organizado.
L a nueva estrategia de seguridad del gobierno
de E nrique P eña N ieto
El gobierno de Enrique Peña Nieto (en adelante EPN) comenzó por des-
lindarse de la política de seguridad de su antecesor panista. Sus asesores
criticaron la visión calderonista que priorizaba el arresto o abatimiento de
los principales líderes de los cárteles para desarticularlos, pues considera-
ban que había sido una estrategia fallida porque había generado mayor
violencia. En la campaña de Peña Nieto se hizo énfasis en que Calderón no
había tenido capacidad para lidiar con los líderes de los cárteles, por ello
EPN propuso enfocarse en reducir la violencia, el número de homicidios,
secuestros y extorsiones con una política focalizada. También reconoció
que durante la gestión de Calderón se habían propiciado graves abusos por
parte de miembros de las fuerzas de seguridad.
A los pocos días de asumir la presidencia de la República, EPN presentó lo
que delineó como los ejes de su política de seguridad, durante la segunda
sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad, el 17 de diciem-
bre de 2012, que aparecieron en el Diario Oficial de la Federación el 10 de
enero del 2013 (DOF, 2013): 1) Programa Transversal de Prevención; 2)
Programa Nacional de Derechos Humanos; 3) coordinación entre niveles de
gobierno; 4) reestructuración de las policías estatales y de la procuración
de justicia; 5) evaluación.
Con este enfoque, Peña Nieto supuestamente pretendía corregir las
principales críticas que se le habían hecho a la estrategia calderonista, espe
cialmente en lo relacionado con la prevención y coordinación interinsti
tucional, así como eliminar las fisuras que las organizaciones de la sociedad
civil habían identificado.
Para ello se planteó una división estratégica del país en cinco regiones
geográficas conformadas por varios estados cada una, con la intención de
focalizar de manera regional los esfuerzos en contra del crimen. Se propu-
so centralizar las decisiones en materia de seguridad en una sola secretaría
y desaparecer a la Secretaría de Seguridad para sustituirla por una Comisión