Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 826

826 Eduardo Andrés Sandoval Forero, Bernardino Jaciel Montoya Arce ta de los Derechos Humanos, en la Constitución mexicana y en los men- cionados documentos internacionales de protección a los migrantes y a sus familiares. El drama se complica cuando son detenidos y no tienen procesos asisti- dos por abogados; las deplorables condiciones en las estaciones migrato- rias, la incomunicación con sus familiares, la expulsión a sus países de origen son, entre otros, los cotidianos problemas que enfrentan miles de mi­ grantes en México. Ello sin duda es producto de una política gubernamen- tal que se centra en el control de las fronteras impidiendo el tránsito libre y seguro, sin tener en cuenta las condiciones mínimas de dignidad huma- na, dentro de los cuales la infancia es la más afectada en la integridad de sus derechos. Hay que tener en cuenta que para el diseño de una política pública en su perspectiva general, así como para la formulación, discusión, aprobación, promulgación y aplicación de las leyes, confluyen intereses diversos y ac- tores políticos tan disímiles en la percepción de la migración y su entorno. En México se ha reducido la política a impedir, desalentar y controlar a toda costa el ingreso de los migrantes indocumentados a México y Estados Uni- dos. A pesar de que se pretende sellar las fronteras para detener el flujo tanto de mexicanos como centroamericanos, lo que tiene que ver con la correlación entre la frontera norte y la frontera sur, en México el resultado hasta ahora no ha sido el de disminuir o acabar con el flujo de personas. En teoría, el plan Frontera Sur en México, iniciado en 2014, regula la es­calada migratoria de centroamericanos a través del otorgamiento de visas y tarjetas de trabajo a grupos de migrantes fronterizos con documentos y, por otra parte, con la intensificación de redadas y operativos impide el abordaje de “La Bestia”, tren de carga que cruza México de sur a norte. Im­ pedir el uso del tren a los migrantes, dijo públicamente Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, “es por su seguridad”. En la actualidad, los contingentes de centroamericanos indocumentados utilizan rutas de transporte terrestre, caminos y brechas, realizan travesías cada vez más pe­ ligrosas para hacer realidad el sueño americano. Ahora están expuestos a los robos, secuestros, asesinatos y violaciones sexuales del crimen organi- zado o de polizontes que se coluden con la delincuencia en todo terreno y no a bordo de “La Bestia”. Esta peligrosidad de la travesía por México conlleva también al aumento de los costos del viaje, hospedaje, alimentación y el incremento de los precios que los “coyotes” cobran por sus servicios de tráfico de personas. En síntesis, un fracaso más de un plan gubernamental de política migratoria y de respeto a los derechos humanos. Al respecto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el Foro Global sobre Migración y Desarrollo, celebrado en Estocolmo, Suecia, el 14