Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 76
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Jorge durand
gen y destino, los puntos de cruce fronterizo, el mercado de trabajo, la par
ticipación política de la comunidad mexicana en ambos países, los principios
de nacionalidad, los patrones de naturalización.
El impacto que tuvo el proceso de regularización que se inició a partir de
la amnistía fue inmenso, muy especialmente para empoderar y consolidar
a la comunidad mexicana y su expresión más amplia como hispana-latina.
Con el tiempo transcurrido para poder acceder a la nacionalidad se dio un
proceso lento y consistente de naturalizaciones, y se rompió con la tradicio
nal desconfianza y reticencia de la comunidad mexicana a adquirir otra na
cionalidad. Sin duda fue un estímulo importante el que en México se hubiera
legislado sobre el particular y que la nacionalidad fuera irrenunciable. Pero
había también un cambio de actitud, los migrantes legalizados querían in
tegrarse a la sociedad que los había acogido y regularizado. Al mismo tiem-
po, los nuevos migrantes indocumentados empezaron una larga lucha por
ganarse un espacio a fuerza del trabajo, constancia e integración. Ya no se
consideraban como “trabajadores migrantes indocumentados”, eran “resi-
dentes migrantes indocumentados” que reclamaban un lugar en la sociedad
que les había dado empleo y donde habían nacido sus hijos.
Con documentos y con la nacionalidad, los que fueran anteriormente
indocumentados empezaron a mejorar su posición social y a emprender to
do tipo de negocios y empresas. Durante este periodo el crecimiento de los
negocios de latinos fue exponencial. El ramo de la jardinería fue controlado
por cientos de pequeñas empresas mexicanas que daban este tipo de servi-
cio a lo largo y ancho del país. No sólo eso, proporcionaban empleo a decenas
de miles de paisanos. Otro de los ramos penetrados por miles de pequeños
empresarios fue el de la construcción, un ámbito en el que poco a poco ha
bían ido desplazando a otros grupos de trabajadores calificados. Se consti-
tuyeron miles de pequeñas empresas especializadas en distintas tareas del
ramo de la construcción: pisos, techos, electricidad, fontanería, carpintería,
albañilería, pintura, herrería, albercas y mantenimiento en general. La in-
dustria restaurantera fue otra área de crecimiento y expansión de pequeños
negocios familiares, luego de cadenas de restaurantes e incluso de franqui-
cias. La comida mexicana en Estados Unidos dejó de ser tex-mex y encontró
un campo inmenso de desarrollo donde muchas cocinas tradicionales encon
traron su lugar. La comida oaxaqueña, poblana o yucateca penetró en ni-
chos especializados de la comida étnica, tan popular en los sectores medios
de Estados Unidos. Los restaurantes de alta cocina mexicana también em-
pezaron a encontrar su espacio, al igual que cientos de restaurantes y los
populares taco-truks que se instalan en las calles.
En el ámbito político perdió presencia y fuerza el movimiento chicano que
tuvo su época de auge en las décadas de 1960 y 1970, y luego logró consoli