Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 77

Migración mexicana a estados unidos 1884-2017 77 dar su impacto con organizaciones propias, representantes políticos y ac- tivistas en el campo de la política, artes plásticas, música, teatro, literatura y cine. También ganaron un lugar en el medio universitario, donde muchos chicanos pudieron estudiar y aprovechar la oportunidad que ofrecía la po­ lítica de acción afirmativa, y desde allí se fundaron numerosos centros de investigación y docencia. No obstante, con IRCA, ganaron presencia los hispano-latinos que se constituyeron en la primera minoría del país y con- forman una fuerza política amorfa que ha dado pasos importantes en cuanto a ganar puestos de representación popular a nivel federal, estatal y citadi­ no. Falta mucho camino por andar en el campo de la política, pero esta es una tarea que corresponde llevar a cabo a la segunda generación. En el campo de la política sindical, los hispano-latinos forman parte fundamental de la nueva clase obrera. Al tomarse conciencia de esta reali- dad surgió la tercera era del sindicalismo estadounidense con la coalición Change to Win (CTW), que en su “Agenda for Workers Strenght” define su nueva política hacia los trabajadores de bajos salarios. Entre los puntos a destacar cabe mencionar el segundo donde textualmente dice: “embracing the diversity of the national labor force, including organizing immigrants, etnic-racial minorities, and women”. Allí está el futuro de la clase obrera y esos puestos están copados por nuevos migrantes. No en vano se puso en marcha, en Los Ángeles, el programa de lucha promovido por los sindicatos de Janitors for Justice, que agrupa a los trabajadores de la limpieza. Reciente­ mente se asoció a la central sindical AFL-CIO, la agrupación NDLON (Na- cional Day Laborer Organization Network), que aglutina a los trabajadores jornaleros (esquineros), que buscan trabajo todos los días en ciertas esquinas. En este periodo, la comunidad migrante mexicana y latina ha demostrado que tiene capacidad para aprovechar las coyunturas que se le ofrecen, para cambiar su condición legal y para manejar las leyes y los resquicios legales a su favor. La comunidad mexicana está cada día más organizada y los me- dios de comunicación, organizaciones de base, coaliciones, fundaciones, institutos políticos, agrupaciones gremiales e iglesias se han encargado de difundir los cambios, analizar las reformas y responder en la arena política, el campo electoral y el activismo político cotidiano de cada comunidad. La fase bipolar ciertamente es la más compleja y está marcada por todo lo que implica el binomio de la amnistía y el acoso. La amnistía dio pie al proceso de integración definitiva de una comunidad mexicana legal, estable­ cida, dispersa geográficamente y cada vez más participativa en las distintas facetas de la sociedad de acogida. Quizá el adjetivo de politizada le quede grande, porque la regularización fue una sorpresa inesperada, no hubo una lucha social previa significativa que demandara la legalización, tampoco