Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 75

Migración mexicana a estados unidos 1884-2017 75 mucho ánimo de quebrarlo, el statu quo. Veinte largos años hasta que el discurso del presidente Reagan sobre la frontera rompe con el marasmo. Por su parte, el patrón migratorio de la época puede definirse con base en un conjunto de características, algunas de las cuales sufrieron modifica­ ciones hacia el fin del periodo. Se trató de una migración predominantemen- te masculina, herencia sin duda, de la selectividad de género que se aplicó en la fase bracera. Pero al mismo tiempo, en este periodo se incorporaron de manera paulatina las mujeres al proceso migratorio, y las regiones central y fronteriza aportaron nuevos migrantes tanto urbanos como rurales. Con el establecimiento de muchos migrantes en el “otro lado” se empezó a con­ solidar la comunidad mexicana en el exterior y se comenzó a dar un lento proceso de exogamia que dio origen a matrimonios mixtos. Pero se trababa fundamentalmente de una migración laboral, con una obvia propensión al trabajo agrícola, pero que pugnaba por participar en otras ramas y sectores de actividad. Otro rasgo relevante, aunque tardío, fue la tendencia creciente a prolongar la estancia, con los años y el deterioro de la situación en México, los escenarios del retorno se trastocaron y en muchos casos tuvieron que diferirse y posponerse una y otra vez. Las crisis recurrentes se encargaron de echar abajo planes y proyectos de retorno. No obstante, la condición de “ile­ galidad” mantuvo vigente y presente, como algo ineludible, la necesidad y conveniencia de volver a México. Todas las energías, inversiones, sueños y fantasías del migrante estaban puestas en el día en que iban a salir de Esta- dos Unidos para no volver. Como diría uno de ellos, en una frase memorable: “todos mis piensos […] son volver pa’trás”, en esta proclividad al retorno y a la circularidad jugaron un papel fundamental las redes sociales, que proveían al flujo con sangre nueva y permitían el retorno de los migrantes exitosos, pero también de los cansados, jubilados y fracasados. En síntesis, el patrón migratorio se caracteriza por un proceso de cambio paulatino en cuanto a las características de masculinidad, circularidad y ruralidad. Por un muy alto nivel de irregularidad, una frontera porosa y el desarrollo y maduración de las redes sociales. L a era bipolar (1987-2007) A comienzos de la década de los ochenta se podía definir el perfil de un migrante promedio con cuatro rasgos básicos: masculino, joven, temporal e indocumentado. Hoy se requiere una docena de rasgos y una gama de colores y matices para delinear un perfil que se aproxime a la realidad: ha cambiado la composición legal, la duración de la estancia, la distribución por sexo y edad, el origen social y cultural, la distribución geográfica de ori­