Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 721
Construcción del marco legal migratorio
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miento y la necesidad de la propia autoridad de reconocerlos y tratarlos con
distinción, esto es una forma de agradecer la contribución monetaria. Más
allá del envío concreto y el peso específico que estas remesas tienen y
de las cuales se ha estudiado mucho —y como en el estudio financiado
por NALACC 24 que muestra el efecto multiplicador de los envíos no sólo por
los envíos mismos, sino por los impuestos que éstos generan en sociedades
como la mexicana—, 25 lo que resalta es el discurso “metapolítico” que hay
en torno a este tema, que en realidad genera un uso y abuso (mutuo) en-
tre el Estado mexicano y su diáspora, principalmente la organizada, a través
de clubes y federaciones.
El fondo del argumento es muy simple y coloquial: “quien paga manda”, lo
que ha tergiversado no sólo el sentido filantrópico de los envíos solidarios
de los migrantes a sus familias y comunidades, sino que ha generado un dis-
curso compartido por ambos lados (Estado y migrantes), reproducido cie-
gamente por la clase política y retomado con desdén por la sociedad
mexicana. A lo largo de varios años y en distintos foros se ha escucha-
do, tanto por algunos representantes del gobierno, pero sobre todo de los
propios migrantes, un discurso que coloca el envío de remesas como
su principal atributo. Algo así como suponer que, dada la importancia de
las remesas, no se generan otras formas de productividad en la sociedad
mexicana en su conjunto o ésta dependiera pasivamente como un todo de
ese envío, cuando este es un dinero de enorme valor, pero sobre todo en las
comunidades a donde llega, que son generalmente las de origen de los mi
grantes. 26 No hay el más mínimo intento de restar relevancia a lo que estos
envíos e inversiones productivas pueden tener para aliviar la pobreza de
quienes reciben el aporte —pobreza además que no se modifica o dismi-
nuye sustancialmente—, el punto que vale la pena plantear es el valor
ético y moral que tiene el contenido profundo del discurso que enarbola (y
reproduce) el poder económico como el principal beneficio que puede
tener para una sociedad de la cual un 10% de su población emigró y que
por tanto sufre los costos asociados a esa pérdida. Un discurso que al so-
24
Reporte de NALACC, 2010: “El aporte de los migrantes a la salud fiscal en México y El
Salvador”, mimeo.
25
Si bien los ingresos por remesas representan la segunda entrada de divisas para México
después del petróleo, son el 2.66% del PIB nacional, véase “Comportamiento del envío de re-
mesas en tiempos de recesión económica”, S.R.E, febrero, 2009.
26
Del mismo documento: Las remesas representan para muchas familias mexicanas recep-
toras, la fuente más importante de supervivencia. Su uso varía según la circunstancia: educación,
comida, vestido, etc. En México, la recepción de remesas ya no se concentra en el campo o en
zonas de marginación, sino que se trata de un fenómeno que se ha generalizado. En 2003, cerca
del 18% de los adultos en México eran receptores de divisas, mientras que algunos estudios
identifican que la mayoría de los agentes receptores de remesas son mujeres.