Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 704
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Miguel Moctezuma L.
reestructuración que lleva a reformular la vida entera de una comunidad (So
llors, 1989) y la vida social. Esto conduce a postular de manera contunden
te que lo transnacional se remite a la construcción de relaciones sociales,
en donde lo local se ha deslocalizado, pero también se ha diversificado so
cialmente más allá de sus circuitos. Esta es una doble imagen que Rouse no
pudo develar, pues sus referencias acentuaron las relaciones hacia adentro
del circuito, al concluir que lo local incorpora lo que está distante y éste a lo
local:
Hoy, el circuito es como un todo más que cualquier localidad constituida por
el principal asentamiento en relación a cómo los aguilillenses conforman su
vida. Así, vivir en Aguililla, por ejemplo, es como estar afectado por muchos
eventos en Redwood City y por el desarrollo del municipio mismo, esto tam
bién es verdad a la inversa […] (Rouse, 1991:15).
Es decir, no basta con postular la existencia de relaciones de simultaneidad
entre los migrantes y no migrantes, también en necesario avanzar teórica
mente desarrollando la idea de que esa simultaneidad es diversificada, y ello
obedece al impacto de los contextos que se ven involucrados. Así el circuito
establece relaciones hacia dentro y hacia afuera del mismo; es decir, es necesa
rio avanzar hacia la representación teórica de que la especificidad y riqueza
de un circuito de migrantes está en las relaciones múltiples y no solamen-
te en la unidad entre origen y destino o destinos. Esta idea sugerente, si no se
trata con rigurosidad, conduce a tomar la simultaneidad de las prácticas
sociales como si en efecto, las fronteras entre los países y las diferencias con-
textuales desaparecieran. Por ello se propone concebir al circuito de ma
nera abierta y agregar las diferencias contextuales como parte del concepto
de simultaneidad.
E l circuito migrante desde el origen
En el origen, ningún fenómeno debe ser estudiado sin desentrañar su rela
cionalidad socioespacial, misma que hay que indagar más allá del contexto
inmediato; lo que lleva al pensamiento hacia una mirada local y deslocali
zada, donde su expresión se hace más compleja espacialmente al recoger
en él distintas relaciones sociales que cuestionan el análisis confinado a un
espacio de representación homogéneo, cuyas fronteras sociales y espaciales es
necesario trascender.
El segundo aspecto vinculado a la deslocalización de los fenómenos en el
origen, consiste en considerar el factor tiempo en la multiplicidad de rela
ciones sociales. En efecto, el medio rural se desenvuelve en relaciones so