Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 705

La relacionalidad multiespacial y temporal del transnacionalismo 705 ciales cuya permanencia varía rápidamente en el tiempo, en breves periodos de tiempo sus miembros pasan de una modalidad social a otra: son produc­ tores de subsistencia diversos, asalariados, medieros, peones, ganaderos, comerciantes, migrantes, albañiles, etc. Es decir, considerando la dimen­ sión del tiempo, lo que se observa es que un mismo campesino pasa de una relación social a otra; ese paisaje de representación de múltiples relaciones es el que debe ser aprehendido en el análisis. Por supuesto, develando en cada caso la articulación de los procesos, es lo que permite indicar qué aspec­to o aspectos son centrales y propios. Avancemos un poco a partir de una sociedad que nos es conocida. Por ejemplo, en el contexto rural de Zacatecas encontramos el predominio de una economía mercantil de subsistencia basada principalmente en el traba­jo familiar no pagado, tanto en la agricultura como en la ganadería, que con­ vive con un intermediarismo que esquilma a los productores, una incipiente economía agrícola empresarial y exportadora, la presencia reciente de arrendadores foráneos en la agricultura comercial de irrigación, los cuales ba- san su rentabilidad en el trabajo de jornaleros agrícolas procedentes de las comunidades indígenas de varias entidades del país, la presencia de traba­ jadores asalariados en distintos consorcios mineros nacionales y extranje­ ros, una fuerte demanda laboral de trabajadores migrantes por parte de la economía estadounidense y una estrecha relación con las trasferencias de ingresos que les provee el Estado. Se trata —por tanto— de un conjunto de relaciones complejas y contradictorias, que escapan al análisis enclaus­ trado a la geografía de la entidad, en donde además, en un mismo hogar y de manera paralela es posible encontrar entre sus miembros la presencia de distintas estrategias laborales y sociales para su reproducción. Como esta diversidad de relaciones productivas y sociales es más acentuada y cons­ tante que en décadas precedentes, indica que la llamada economía de sub­ sistencia muestra cada vez menos capacidad para su propia reproducción; sin embargo, en lugar de desaparecer sigue reproduciéndose, pero ahora lo hace a partir de distintas relaciones sociales que no siempre son fáciles de analizar. La economía campesina vinculada a la pequeña propiedad es una carac­ terística de antaño de la sociedad zacatecana; es ella la que da origen al mayor número de migrantes internacionales. El ejido, en tanto forma de propiedad social, es parte de lo que el Estado creó como resultado del mo­ vimiento de la Revolución mexicana, y lo mismo se aplica al régimen del fraccionamiento agropecuario que dio origen a las llamadas colonias agro­ pecuarias en la entidad (Moctezuma Longoria, 1989), justo en las zonas don­de la producción de frijol de temporal para el mercado sigue siendo esencial desde las décadas de 1950 y 1960. Un segundo rasgo que desde todo el si-