Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 691

La relacionalidad multiespacial y temporal del transnacionalismo 691 queda de nuevas explicaciones de lo social, en donde destacaron las refle­ xiones que negaron la certeza de teorías y verdades establecidas por la tradi- ción modernista, y en cambio postularon como criterio la incertidumbre y la necesidad de dudar. De esa manera se buscaba abandonar la retórica de quienes no hacen sino repetir textos, teorías e incluso modelos prefigura­ dos desde décadas atrás ¿cómo proceder en esta tarea? Una opción limitati­ va es pensar la sociedad como estructura, y otra muy distinta y fructífera es pensarla como proceso en donde la estructura es sólo parte del proceso mis­ mo. Se puede avanzar más lejos y reconocer que lo único que existe es el proceso y que las estructuras, la historia, la praxis, los espacios, etc., son parte del mismo y no a la inversa. Otro ejemplo es la causalidad, en donde es preciso abandonar la idea de que una causa social produce un efecto, cuando lo que frecuentemente tenemos es un fenómeno multicausal y mul­ tiespacial, con resultados cada vez más complejos y en múltiples direccio­ nes. Desde esa lógica es posible reconocer lo indeterminado como parte de la incertidumbre (Zemelman, 1998), lo que la lógica no recoge (Bourdieu, 1991) y, por supuesto, afirmar la relatividad del pensamiento científico que la modernidad aún presupone haber superado y que, sin embargo, es nece­ sario tomar como punto de partida. Veamos algunos ejemplos que provienen de distintos enfoques y, sin embargo, tienen un mismo vértice: la insuficiencia del conocimiento basa­ do en la teoría de modernidad. Contra las opiniones más comunes se afir­ ma que: […] Existe un consenso creciente en la comunidad de los estados para le­ vantar los controles fronterizos para el flujo de capitales, información y servicios y, en sentido más amplio, mayor globalización. Pero cuando se trata de inmigrantes y refugiados […] el Estado reclama todo su esplendor afirmando su derecho soberano a controlar sus fronteras […] (Sassen, 2001:73, cursivas mías). En esta cita se muestra a un Estado-nacional contradictorio: globalizado en lo económico, cuyas fronteras son desmanteladas y al mismo tiempo ce­ loso políticamente de su soberanía. De ello la autora concluye: “La globa­ liza­ción económica desnacionaliza la economía nacional. En cambio, la inmigración renacionaliza la política […]” (Sassen, 2001:73; cursivas mías). O como también suele decirse: el Estado desterritorializa y territorializa es­ pacialmente el control de sus fronteras cuando conviene a sus intereses, no importa que haya una contradicción en el ejercicio de las políticas públicas (Deleuze y Gautary, 1984). Mientras esto se recrudece, los mismos gobier­ nos utilizan simultáneamente su poder para el desarrollo de estrategias