Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 679

Familias fracturadas: la dinámica migratoria irregular 679 Cuando el problema es sorteado en la niñez, en la adolescencia se hace inevitable y explosivo. Gonzáles (2016) es contundente en el caso: para los jóvenes indocumentados la transición a la vida adulta es la transición a la ilegalidad. A la liminalidad propia de su ciclo de vida, ellos deben asumir las exigencias planteadas por la sociedad estadounidense para el paso a la adultez que no viene acompañada de las mismas oportunidades que dispo- nen los demás jóvenes. Ellos tienen que responsabilizarse, evitar daños mayores a sí mismos, a sus hermanos y a sus padres: Entonces siempre ha existido ese miedo. La única diferencia es que yo aho- ra lo siento más. Yo siempre les digo (a sus padres): “Ustedes no pueden hacer esto, o no pueden hacer las cosas sin saber que estos son sus derechos […]”. —¿Sientes que tus papás te hacen caso? Entonces cuando ahorita vamos a ver a los abogados, me dicen primero: “¿Qué día tienes libre?”. Entonces, vamos todos, porque una vez hubo un incidente, ellos pagaron dos mil dólares. Llegan a la casa y dicen: “Mira, ya podemos hacer esto”. Empiezo a leer los papeles y digo “Esto no, no está correcto; ustedes no pueden aplicar para esto”. Yo tenía que ir hasta la ofici- na y enfrentarlos y decirles: “Les tienen que regresar el dinero a mis padres porque lo que están haciendo está mal”. Es un poco rara la dinámica […] es un conflicto raro que existe. —Y ustedes otros ¿también tienen ese problema? A veces sí. Como que me siento mal porque cuando yo le hablo a mi mamá no la quiero hacer sentir que ella es de menos […] Cuando ella fue con un abogado yo tenía, creo que tenía yo como 16 años. Estaba yo ahí presente cuando la abogada le estaba explicando todo y yo le dije a mi mamá: “Lo que te está explicando no está bien, no está correcto […]”. Entonces mi mamá decía: “Tú estás joven, yo voy a tomar ese riesgo”. Después que ella tomó ese riesgo y vio que las cosas salieron mal pues de ese entonces ya decidió ha- cerme caso. Pero es que todavía me siento mal […] pues yo me siento mal porque no quiero hacerme sentir como si yo soy la mamá de mi mamá, por­ que yo sólo soy la hija […] (Testimonio CUNY, 14 de septiembre de 2017). La dificultad para moverse en las instituciones estadounidenses, además del insuficiente o nulo manejo del idioma, coloca a los padres migrantes en una situación de vulnerabilidad. La necesidad de proteger a sus padres y a su propia familia invierte la natural posición de los jóvenes como hijos y la de los adultos como padres, mermando las posibilidades del desempeño de sus roles (“no quiero ser la mamá de mi mamá”); altera el desarrollo del ci- clo familiar y provoca la pérdida del poder de la generación más vieja sobre la joven (Lenoir, 1993) de manera precoz, no exenta de contradicciones. Las agresiones externas expresadas en actitudes xenofóbicas y políticas violato­