Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 643
Jóvenes migrantes mexicanos en Estados Unidos
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Abuso de drogas y alcohol
Los problemas de salud mental pueden estar relacionados con comporta-
mientos sociales poco saludables como el abuso de drogas y alcohol, la
violencia o el suicidio. En general, los estudios han demostrado una menor
prevalencia de consumo de drogas y alcohol entre los adolescentes inmi-
grantes mexicanos en comparación con los adolescentes mexicanoesta-
dounidenses y la población general de Estados Unidos (Flores et al., 2010).
Sin embargo, un análisis del consumo promedio de bebidas alcohólicas por
día cuando se consume alcohol, muestra que los jóvenes inmigrantes na-
cidos en México y Centroamérica son más propensos a beber mucho: un
promedio de 4 bebidas en los días que beben (CONAPO, 2012). Esto es
alarmante, ya que los estudios han documentado el hecho de que el con-
sumo de alcohol y tabaco entre la población inmigrante tiende a aumentar
con la duración de la residencia en Estados Unidos (CONAPO, 2010).
La prevalencia de los trastornos por consumo de sustancias entre los
mexicanoestadounidenses es similar a la de otros grupos étnicos en Esta-
dos Unidos (Alegría et al., 2008). En otras palabras, el efecto protector de
ser un migrante saludable no se mantiene durante todo el proceso de acul-
turación, y los mexicanoestadounidenses de segunda generación y más allá
no mantienen esta ventaja.
La mayoría de las personas que consumen alcohol o drogas ilícitas du-
rante su vida comienzan a usarlas cuando son adolescentes (Degenhardt et
al., 2008). El abuso de drogas por parte de los adolescentes puede interferir
con el desarrollo cognitivo y contribuir al desarrollo de trastornos de salud
mental (Feinstein, Richter y Foster, 2012). Además, los migrantes que
vienen a Estados Unidos antes de sus años de adolescencia, que se gastan
en Estados Unidos, exhiben diferentes riesgos para los problemas de salud
mental y comportamientos riesgosos en comparación con los migrantes
que inmigran a edades más tardías (Breslau et al., 2009). Por ejemplo, en
una gran muestra nacional de adultos estadounidenses, la prevalencia de
vida de los trastornos del estado de ánimo fue de 8.5% entre los inmigran-
tes de origen mexicano que llegaron a los Estados Unidos a los 13 años o más,
y el doble de los inmigrantes mexicanos que llegan a Estados Unidos a la
edad de 12 años o más mexicanoestadounidenses nacidos en Estados Uni-
dos, 19.1% (Breslau et al., 2009). Una posible explicación importante de
estos hallazgos es que los inmigrantes mexicanos, en particular los que están
menos aculturados, se basan en creencias y normas presentes en la cultu-
ra mexicana que actúan como factores de protección.
Cualesquiera que sean los factores de protección o resiliencia de los que
puedan beneficiarse los inmigrantes mexicanos, es evidente que las tensio-