Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 644

644 Nicté Castañeda Camey, Maria Cristina Martinez-Taboada, ... nes de la migración pueden constituir un factor para iniciar un comporta- miento destructivo, incluido el abuso de drogas o alcohol. En un estudio reciente sobre migración entre México y Estados Unidos, los entrevistados describen la exposición constante a sustancias ilícitas durante la fase de tránsito de la migración, tanto en referencia al tráfico de drogas como al uso de estas sustancias, como un medio para lidiar con los desafíos de la experiencia migratoria (Apostolopoulos et al., 2006). Un estudio adicio- nal de los migrantes que viven en Tijuana, que fueron deportados de Esta- dos Unidos, también señala el inicio del abuso de sustancias después del comienzo de la migración (Ojeda et al., 2011). Ansiedad y depresión Los trastornos relacionados con la ansiedad y la depresión se encuentran entre los principales problemas de salud mental experimentados por los adolescentes latinos. En general, las tasas de depresión y otros trastornos de salud mental son más bajas entre los latinos nacidos en el extranjero que viven en los Estados Unidos que en la población general estadouniden- se (Alegria et al., 2007b). Además, las tasas de trastornos depresivos y de sa- lud mental aumentan con la duración de la estadía de los inmigrantes en Estados Unidos (Cook et al., 2009). Aunque se necesita más investigación, los estudios han demostrado que los factores estresantes asociados con la mi- gración —como la discriminación, los eventos traumáticos y el estado de la documentación— aumentan el riesgo de ansiedad y depresión en los adolescentes latinos (Potochnick y Perreira, 2010). Además, para los pa- dres de adolescentes inmigrantes latinos, la pobreza, las experiencias mi- gratorias estresantes y las experiencias de discriminación en Estados Unidos contribuyen al desarrollo de síntomas depresivos (Ornelas y Perrei- ra, 2011). Los problemas de la familia en el lugar de origen y la situación económica estadounidense, también pueden afectar la salud mental de los migrantes. Los inmigrantes indocumentados son particularmente propen- sos a experimentar ansiedad y síntomas depresivos, y esto puede contribuir al riesgo de suicidio asociado con sentimientos de impotencia e ineficacia (Perreira y Ornelas, 2011). La aculturación es el proceso de cambio cultural y psicológico que sigue al contacto intercultural (Berry, 2006). Para muchos inmigrantes y presu- miblemente también para los adolescentes, el movimiento entre los Estados Unidos y México tiene lugar en circunstancias particularmente difíci- les. Cruzar la frontera sin la documentación adecuada coloca a los migrantes en una posición vulnerable: generalmente carecen de las habilidades aso- ciadas con el lenguaje, la cultura y las redes sociales. Además de la posibi-