Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 608
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Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez
obtener ganancias; 4) de desarrollo económico comparativo (ingresos,
desigualdad o equidad, etc.), y 5) de uso y conservación de los recursos na
turales.
En el entendido de que las remesas no inciden mayormente en el desarro
llo económico de las regiones porque en su mayor parte se destina a gastos
del hogar, se recuperan puntos de vista de otros autores. Por ejemplo, que
las remesas tienen efectos diferenciados en las economías regionales; algu
nos estados se vuelven “dependientes” de ellas si llegan a tener una alta
participación en el PIB estatal, pero no si ésta es baja y la relación entre
remesas y crecimiento económico estatal “tiene un fuerte componente de
desigualdad regional y dependencia espacial”, lo cual depende de las ca
racterísticas de cada región o estado (Valdivia y Lozano, 2008). Otro punto
de vista es que las remesas pueden mejorar la distribución del ingreso, pues
junto con las transferencias contribuyen a reducir la concentración de la
renta, lo que mejora el coeficiente de Gini, y esto representa una menor con
centración del ingreso (Navarro, Ayvar y Pedraza, 2013). Según BBVA Banco
mer (2013), de 2000 a 2010 la migración internacional tuvo efectos adversos
en comunidades marginadas y positivos en municipios más desarrolla-
dos, pues de los “más vinculados a la migración, los más desarrollados re
presentan un tercio de los menos desarrollados, [de lo que] se puede inferir
que por cada municipio que se ve favorecido con la migración en promedio
tres empeoran como resultado de ella” (p. 18), quizá porque las comuni
dades con mayor intensidad migratoria presentan niveles más bajos de es
colaridad. Estos y otros trabajos citados permiten afirmar que, en alguna
medida, la migración y las remesas influyen en los cambios en las caracterís
ticas socioeconómicas de los lugares de origen y destino, ya que propician un
proceso cíclico que redunda en una mayor emigración o inmigración.
El supuesto en Arroyo y Rodríguez (2014) es que el proceso de concentra
ción poblacional presenta diferencias debidas a las oportunidades que ofrecen
las bases económicas de asentamientos humanos diversos, que pueden co
rresponder a su entorno inmediato, la región, el país o Estados Unidos. Por
eso el volumen de los flujos de entrada y salida de personas dependería del
tamaño y la jerarquía de cada localidad, de las características de su base
económica y de su funcionalidad en la región en que se encuentre inserta,
así se trate de regiones subnacionales, nacionales o de otros países.
La migración hacia y desde los municipios se contrasta con su nivel de
desarrollo económico comparativo (NIDESEC), índice elaborado con base
en sus principales características socioeconómicas, que indican el desarrollo
a nivel municipal. Esto permite visualizar que existe una transición migra
toria, la cual consiste en el cambio de flujos migratorios del medio rural;
antes se dirigían sobre todo a las metrópolis, ahora predominan los que se