Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 604

604 Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez las leyes de contratación, la crisis financiera de 2008 y el incremento de la inseguridad en México; todo ello había aumentado el riesgo y costo de emi­ grar. La causa no era, como sostienen algunos, que había más y mejores opor­ tunidades de empleo en el país (Cave, 2011; Zenteno, 2011). Lo anterior tuvo como consecuencia una importante migración de retorno, que se sumó a un gran número de deportados. De acuerdo con los censos nacionales, mientras que en 1990 regresaron al país 126 500 personas, en 2000 lo hi­ cieron 267 200 y fueron 961 mil en 2010. El 92% de los retornados estaban en edad de trabajar y muchos mexica­ nos ya no podrían emigrar por dichas causas. Proyecciones de empleo y migración de mexicanos a Estados Unidos arrojaron, en un estimado pa- ra el lapso de 2015 a 2020, que no podrían emigrar 1.8 millones, y que para darles empleo el producto interno bruto de México debe crecer 0.42% adicional a lo proyectado. De estos migrantes potenciales, poco más de 1.2 millones serían absorbidos por el sector formal y cerca de 600 mil (32.33%) por el informal. La distribución regional 3 de los impactos de la migración de retorno en 2010 arroja resultados diferenciados. Las regiones con mayor tradición migratoria —Occidente y Noroeste, a las que se suman Oriente y Suroeste— tendrían más retornados y necesitarían más empleos. Tanto en 1990 como en 2000 y 2010 fue mayor la proporción de migrantes de retor­ no a las regiones Occidente, Noroeste y Centro-Norte. Se estimaron con datos censales la incorporación sectorial de los migran­ tes de retorno al mercado de trabajo —otros aspectos socioeconómicos— para los años 1990, 2000 y 2010, en comparación con la población total de México. Un resultado es que la población ocupada total en el sector prima­ rio se redujo de poco más de 20% en 1990 a aproximadamente 7% en 2010; en el sector secundario representaba cerca del 30% en las tres fechas, y el sector terciario tendió a crecer de cerca de 50% en 1990 a más de 60% en 2010. En este rubro, los migrantes de retorno tenían un porcentaje similar al de la población total en 1990, disminuyó mínimamente en 2000 y en 2010 superó un poco al de 1990. El sector secundario se mantuvo en alrede­ dor del 30% en todo el periodo tanto para la población total como para los retornados. El sector terciario mostró cifras ascendentes en la población to- tal, pues pasó de alrededor de 47% en 1990 a 63% en 2010; en cambio, en los migrantes de retorno las cifras se mantuvieron en cerca de 55% en los tres 3 Las regiones se conforman por los estados siguientes: Noroeste: Baja California, Baja Cali­ fornia Sur, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Sonora; Noreste: Coahuila, Nuevo León y Tamauli­ pas; Occidente: Colima, Jalisco, Michoacán y Nayarit; Oriente: Hidalgo, Puebla, Tlaxcala y Veracruz; Centro-Norte: Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas; Centrosur: Distrito Federal, Estado de México y Morelos; Sureste: Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; Suroeste: Chiapas, Guerrero y Oaxaca.