Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 603

Migración, remesas y desarrollo regional 603 de marginación y aumentar el de desarrollo humano (Morales, 2006). Pero, por otro lado, dejaría de crecer la desigualdad que causan estos envíos. Se suponía que en ciudades medias y pequeñas de regiones con tradición mi­ gratoria esto repercutiría en la construcción, crecería la informalidad y se agudizaría el despoblamiento de comunidades rurales. Entre las conclusiones de Arroyo, Berumen y Rodríguez (2010) se en­ cuentran nuevas tendencias como la reducción de migración y remesas, el aumento del clima antimexicano y la xenofobia, y el endurecimiento de la política inmigratoria estadounidense. Se visualizaba la estabilización de ambas variables, lo que repercutiría en el combate a la pobreza en México, particularmente en regiones de reciente incorporación a los flujos migra­ torios internacionales. Parecía cerrarse la mencionada válvula de escape que representó la migración para el país. En 2013, la Universidad de Seijo, Japón, publicó un avance (Arroyo y Rodríguez, 2013) más en el estudio de la migración y las remesas, que in­ cluyó aspectos laborales y de bienestar para migrantes de retorno, en compa­ ración con la población total de México, que incluye a migrantes y no migrantes. En él se revisa la emigración internacional mexicana con res­ pecto al crecimiento económico, las necesidades de empleo y el incremento en la migración de retorno en el país, así como el cambio de ocupación de estos migrantes de 2000 a 2010 y la relación entre intensidad migratoria y niveles de bienestar a nivel municipal. La reducción en intensidad migra­ toria en México hacía suponer que se empezaba a cancelar la posibilidad de lograr la movilidad social mediante la emigración a Estados Unidos, lo que afectaría el bienestar y la economía en los lugares de origen, sobre todo en localidades rurales y semirrurales. En números redondos, de acuerdo con el Pew Hispanic Center, 2 en 2010 vivían en Estados Unidos 11 747 000 nacidos en México; 10 073 000 de ellos de 18 a 64 años, es decir, en edad laboral. Eran ciudadanos estadouni­ denses 2 704 000 y no tenían este estatus 9 043 000. De los 6 849 000 empleados, 3 275 000 trabajaban en información, finanzas y otros servicios; 1 582 000 en la construcción, agricultura y minería; 1 008 000 en comercio y transportación y 984 mil en la manufactura. Las tendencias de la migración mexicana a Estados Unidos habían teni­ do cambios importantes: fuertes incrementos en los últimos años noventa y primeros de la década de los dos mil, y disminución notable a finales de ésta. Como se dijo en trabajos previos, esto se debió a fuertes medidas con­ tra la inmigración, la disminución del empleo, la aplicación más estricta de Datos disponibles en . 2