Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 601
Migración, remesas y desarrollo regional
601
a ese país como en los flujos de remesas a México. Se suponía que ambas
variables tenderían a estabilizarse en el largo plazo.
Como se dijo en el trabajo previo (Arroyo y Rodríguez, 2008), la inver
sión productiva de las remesas no puede ser importante para el desarrollo
local y regional, ni para la creación de empleos. Los estudios habían demos
trado que sólo ayudan a reducir la pobreza de muchas familias junto con
los programas oficiales para paliarla. La alternativa de emigrar, que había
sido durante décadas una válvula de escape —ante el déficit de desarrollo
nacional y regional— a las presiones de quienes querían dejar la pobreza y
la precariedad laboral, ya no lo era. Respecto a la migración y la cantidad
de remesas enviadas de Estados Unidos, se planteaba la hipótesis de que
habían llegado a su máximo o estaban cerca de alcanzarlo, a lo que seguiría
un periodo de estabilidad relativa; aunque no se desplomaría su monto, ya se
visualizaba la reducción en el número de migrantes de primera salida y en
consecuencia la reducción de los envíos.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
(ENOE), la emigración había tenido una disminución de 1.1 millones de
salidas en 2005 a 560 mil en 2008, y el número de retornados se había
mantenido en alrededor de 400 mil anuales, pero la pérdida de población
por emigración a Estados Unidos se redujo de 680 mil en 2005 a 216 mil
en 2008. Las cifras de la Encuesta Continua de Población (Current Popula
tion Survey, CPS) y de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense
(American Community Survey, ACS) —ambas de aquel país— daban cifras
distintas de las obtenidas a partir de la ENOE, por las especificidades me
todológicas de cada una.
Debido al mayor control fronterizo y a factores que influyen en la reduc
ción de la migración y la permanencia en el país de algunos migrantes
potenciales por cálculos costo-beneficio, riesgos del cruce, menores opor
tunidades de empleo y la inseguridad ocasionada por las redadas de que
son objeto los mexicanos en Estados Unidos, para Steven A. Camarota y Ka
ren Jensenius—del Center for Immigration Studies—, entre agosto de 2007
y mayo de 2008 disminuyó el total de indocumentados de 12.5 a 11.2
millones por las repatriaciones de las autoridades migratorias, la efectividad
de las restricciones impuestas al empleo de ellos en ese país y las altas ta-
sas de desempleo. De marzo de 2007 a marzo de 2008, según Jeffrey S. Passel
y D’Vera Cohn —del Pew Hispanic Center—, la disminución de indocu
mentados fue de 12.4 a 11.9 millones, en su mayoría de países latinoame
ricanos diferentes de México, mientras que el número de mexicanos se
mantuvo en alrededor de siete millones, lo cual indicaba una tendencia
descendente de los flujos migratorios.