Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 600

600 Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez La distribución de remesas per cápita por estados en 2005 indicaba que el nivel muy alto correspondía a Guerrero, Michoacán, Estado de México, Guanajuato, Zacatecas y Nayarit. Puesto que era difícil explicar el compor­ tamiento regional en este rubro porque los datos eran a nivel estatal, se sugería hacer estudios más enfocados en la funcionalidad regional y en la información económica de cada localidad, lo cual hicimos después. Lo que sí quedaba claro era que las remesas, como indicador, permitían asegurar que la emigración a Estados Unidos y la recepción de ellas se habían exten­ dido a todo México, lo cual trajo cambios importantes a escala regional. En Arroyo y Rodríguez (2008) se estimó el impacto de las remesas en los estados del país con el propósito de ver hasta qué punto y en qué senti­do se relacionan con su actividad productiva. Se utilizaron datos de 2003 como producción bruta y PIB de los estados, volumen de remesas por entidades y municipios, y personal ocupado. Se encontró que en aquellas que reciben más remesas hay una pequeña posibilidad de que afecten negativamente la producción; aunque esto no es muy evidente, era claro que no la impac- tan positivamente. A nivel estatal, con datos de 2000 —ya con la incorpora­ ción de la región Sur-Sureste a los flujos migratorios—, predominan en la alta y muy alta percepción de remesas los estados con tradición migratoria, sobre todo de la región Centro-Occidente, pero también amplias zonas del norte. Llama la atención que pequeñas partes de regiones con alto gra- do de marginación coincidan con otras de muy alta percepción de remesas; es decir, municipios con alta percepción de remesas en general mostraban un grado medio, bajo y muy bajo de marginación. El trabajo concluye, entre otras cosas, que hasta el 17% de los hogares de las localidades menores de 2 500 habitantes dependían de las remesas; es decir, se incrementó la dependencia de ellas sobre todo en el medio rural. Sus impactos muestran diferencias regionales, lo cual tiene relación con el funcionamiento económico del conjunto de la región de que se trate; así mismo, existe una relación marginal inversa entre las variaciones de la producción y las de las remesas; aun cuando en los municipios tienen un efecto positivo, éste es muy poco significativo. Así, las remesas no parecen im- portantes para el desarrollo regional; son ingresos que absorbe la dinámica económica de las regiones subnacionales y del país, y no son los munici- pios más pobres y más marginados los que perciben mayores volúmenes de re­me­sas, sino los de nivel medio, bajo o muy bajo de marginación. En un trabajo posterior (Arroyo, Berumen y Rodríguez, 2010) se da cuenta de que a partir del nuevo enfoque de seguridad nacional que se les dio a los flujos migratorios luego de los atentados de 2001, el reforzamiento de la frontera por parte del gobierno de Estados Unidos y la crisis de 2008, se gesta un cambio de fondo tanto en el volumen de personas que emigran