Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | страница 599

Migración, remesas y desarrollo regional 599 Se recuerda en este trabajo que la mayor parte de los estudios sobre cuestiones migratorias y remesas son de caso y se enfocan en localidades rurales y semiurbanas; generalmente se centran en la demanda-atracción de Estados Unidos, la oferta-expulsión de México y las redes presentes en los lugares de origen en México y los de destino en Estados Unidos (Urciaga, 2006). Se agrega que la mayor parte de los trabajos sobre estos temas tie- nen enfoque sociológico y antropológico. Aquí se argumenta que la migra­ ción interna e internacional es parte de la funcionalidad socioeconómica regional, que se ancla en la teoría neoclásica del análisis regional, en la cual desempeñan un papel predominante los mercados laborales regionales. Con base en datos del Banco de México, se muestra un comportamien­ to anual del crecimiento de las remesas con variaciones significativas di­ fíciles de explicar. Pero, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), presentó un aumento importante (de 3.7% a 6%) el número de hogares que las reciben de 1992 a 2006; de los hogares que dependen de las remesas como ingreso corriente, aumentaron de 10% a 32% de 1992 a 2002, y de 3.4% a 5.3% de 1994 a 1996. Destaca el hecho de que en localidades con menos de 2 500 habitantes la propor­ ción de hogares que dependen de ellas aumentó de 5.4% a 17% de 1992 a 2005, mientras que en localidades urbanas el porcentaje es menor. Aunque es pequeña la dependencia de las remesas, ésta creció especialmente en el medio rural. Tal vez debido a incrementos y reducciones de los flujos mi­gra­ torios —más migrantes significan más remesas— y a cambios económicos, los niveles de recepción de remesas —medidos en los rangos muy alto, alto, medio, bajo y muy ba­jo— sufrieron altibajos importantes de 1995 a 2007: de estar concentrados en 1995 en el nivel muy alto en estados del centro del país como Guanajuato, Puebla y el Distrito Federal (hoy Ciudad de México), en 2003 se incorporaron a esta categoría Jalisco y Veracruz, y varios de los que los habían estado en ella bajaron de nivel; en 2007 hubo nuevos cam­ bios, pero generalmente se mantuvieron en la franja de entidades que inicia­ ba horizontalmente en Jalisco y terminaba en Veracruz. Con la incorporación al flujo migratorio de estados del Sur-Sureste como Guerrero, Chiapas, Cam­ peche, Tabasco y Quintana Roo, debido en parte a los cambios económicos causados por las nuevas políticas económicas gubernamentales y el bajo crecimiento de la economía mexicana, así como a factores relacionados con la apertura comercial, de 1995 a 2003 pasaron a ser los que tuvieron más alto nivel de crecimiento en recepción de remesas. En el periodo 2003-2007, los estados fronterizos de Baja California, Sonora, Coahuila y Tamaulipas, así como Yucatán y Campeche, en el Sureste, fueron los que tuvieron mayo­res tasas de crecimiento de ellas.