Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 598
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Jesús Arroyo Alejandre, David Rodríguez Álvarez
conforman regiones; la totalidad de tales cambios determina la atracción,
retención o incremento de la inversión productiva y en infraestructura, que
dan lugar a bases económicas de crecimiento autosostenido, estancamiento
o decrecimiento económico de las localidades. Esto, a su vez, es determi
nante para que la población permanezca en su lugar de origen o que parte de
ella decida emigrar.
Desde la perspectiva de la economía regional, el análisis de las desigual
dades en la distribución espacial de las actividades económicas permite
interpretar los desequilibrios y las jerarquías territoriales a las que dan ori
gen. En el análisis regional, de acuerdo con la teoría general de los movimien
tos de Alonso (1978), se toman en cuenta los flujos de salida y de entrada de
cada grupo, entre otros; en el caso de la migración, los grupos son las regiones
y las unidades son los individuos. 1 Dada la dificultad de estimar un modelo
en la modalidad de Alonso en todos sus flujos, porque México carece de
los datos necesarios para ello, se utiliza un esquema de análisis simplifica
do que se basa en el concepto de organización espacial. Se analizan las reme
sas en su entorno geográfico a nivel de estados y municipios.
El estado del arte hasta 2008 permitía afirmar que las remesas contribuyen
a la economía de las familias de los migrantes que permanecen en los luga
res de origen. Previamente, en los años noventa, Durand y Massey (1992)
sostenían que no se invierten en comunidades rurales aisladas de los mer
cados, sin carretera ni energía eléctrica —seguramente dos decenios y medio
después son menos las que se encuentran en esta situación—, sino en lo-
calidades urbanas o rurales con acceso a mercados o en asentamientos ru-
rales que gozan de condiciones favorables; ahí se pueden crear empleos con
ellas para migrantes rural-urbanos. Ya en los años dos mil, coinciden los
académicos en que los dólares que el país recibe como resultado de la emi
gración de mexicanos no propician el desarrollo de las comunidades —y
menos si son pequeñas—, donde sirven principalmente para satisfacer las
necesidades básicas de los hogares que las reciben. Las remesas son ingre
sos familiares comunes (Canales, 2006) que “se concentran en municipios
con bajo y muy bajo nivel de marginación y su impacto económico se ex
presa fundamentalmente a nivel local y regional” (Lozano, 2005:4). O bien,
el impacto económico significativo de ellas recae en ciudades importantes
de regiones de amplia expulsión de personas a Estados Unidos (Arroyo y
Corvera, 2006). Aunque las remesas inciden en las economías locales, sus
impactos son proporcionales a la diversificación de estas últimas y al tipo de
integración socioeconómica funcional que tengan con otras de la misma
región o de regiones más amplias.
1
Para una descripción completa del método véase Arroyo y Rodríguez (2008:47-48).