Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 59
El México de afuera en Estados Unidos
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Educativa (conocida como MALDEF, por sus siglas en inglés) y el Consejo de
la Raza del Suroeste, posteriormente conocida como NCLR y más recien
temente como “UnidosUS.” MALDEF se dedicó a litigar a favor de derechos
ante tribunales y NCLR en abogacía ante el Congreso y otros organismos de
gobierno. Ambas organizaciones abogaron para que el censo de 1980 in
cluyera una pregunta sobre origen hispano y mexicano a todos los encues
tados y en contra de las propuestas de reforma migratoria que incluyeran
sanciones a empleadores.
En el plano regional y nacional, el movimiento chicano que más atrajo
seguidores y atención nacional fue el sindicato Trabajadores Agrícolas Uni
dos (conocido por sus siglas en inglés, UFW, también conocida como “la
unión”). El movimiento obrero liderado por César Chávez y Dolores Huerta
fue mucho más que un mero sindicato. Logró movilizar a miles de personas
en las ciudades del estado de California para defender las condiciones de
trabajo de obreros mexicoamericanos del campo. Inspiró a una generación
de jóvenes chicanos en el resto del país con la huelga y la campaña de boi
cotear la uva. Incluso en Texas, su movimiento tuvo repercusiones en una
huelga y protesta de trabajadores agrícolas y la organización de estudiantes
universitarios en San Antonio. 76
El liderazgo de la UFW enfrentó la misma cuestión que preocupó a la
LULAC y al AGIF a principios de la década de 1950 y que afronta cualquier
organización chicana cuando surge una ola creciente de migrantes indocu
mentados. Para el obrero mexicoamericano, el trabajador recién llegado
aparece en su papel de esquirol o competidor. Por otro lado, existe cierta
afinidad cultural entre ambos, y ambos reconocen que fácilmente uno podría
encontrarse en las circunstancias del otro. En algunos casos el liderazgo
mexicoamericano reconoció que la presencia de indocumentados no se ha
bía dado sólo por iniciativa del migrante: los granjeros los habían reclutado
justamente para presionar al sindicato.
En sus primeros años de lucha sindical, la UFW, al igual que la LULAC y
AGIF antes, se opuso a la inmigración y apoyó las mismas políticas migra
torias contra indocumentados. Sin embargo, la realidad es que esas políticas
gubernamentales que apoyaban, jamás fueron suficientes para detener al
flujo. Al contrario, en los primeros años de la década de 1970, la corriente
migratoria de indocumentados parecía crecer desenfrenadamente. Así pues,
la UFW enfrentó el dilema de esquiroles reclutados por granjeros y críticas
de la juventud chicana que había apoyado al boicot de uvas por menospre
ciar a los inmigrantes.
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Montejano, pp. 10, 57.