Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 57
El México de afuera en Estados Unidos
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“no blancos”. 66 Pero sin menospreciar la importancia del fallo Hernández vs.
Texas de ese año, cabe subrayar que la Suprema Corte no reconoció la existen
cia de discriminación étnico-racial contra méxicoamericanos hasta más de
un siglo después de su incorporación al territorio nacional en 1848. 67
Por otra parte, la LULAC se opuso al reclutamiento de trabajadores me
xicanos bajo los convenios Bracero entre 1942 y 1964 y, al igual que su orga-
nización hermana, American G.I. Forum (AGIF), abogó estridentemente
en favor de medidas para frenar y deportar la inmigración de indocumen
tados. 68 El AGIF publicó un panfleto en 1953 haciendo hincapié en el costo
social de esa migración: le quitaba empleos a nacionales, ejercía presión so-
bre salarios, extendía enfermedades contagiosas y acentuaba la pobreza. 69
El consenso entre el liderazgo mexicoamericano coincidía con las opinio
nes de los sindicatos controlados por sajones: la inmigración era indeseable
porque constituía una competencia desleal en el mercado laboral y un mal
social en general. Un año después de la publicación de su panfleto, el go
bierno estadounidense lanzó la campaña de deportaciones conocida como
“Operación Espalda Mojada”.
Aun así, la LULAC y otras organizaciones en Texas encontraron la ma
nera de colaborar con el gobierno de México en su lucha contra la discri
minación por comunidades texanas a braceros mexicanos. 70 A partir de la
negociación del primer convenio, el gobierno de México adoptó la postura
de que la discriminación era tan generalizada en el estado de Texas, que ha
bría que prohibir el envío de braceros a todos sus 254 condados, lo que
provocó una fuerte protesta de granjeros texanos. El gobierno de México, LU-
LAC y otras organizaciones colaboraron en este esfuerzo y obtuvieron al
gunos cambios modestos de política estatal texana. 71 Con ello se estableció
el principio —obvio en un sentido, pero radical en otro— que esa colabo
ración era natural porque la discriminación se aplicaba a personas de origen
mexicano por parejo, independientemente de su nacionalidad, estatus mi
gratorio o lugar de nacimiento. El gobierno de México promovió su trabajo
como acto de justicia social ante sus nacionales. La LULAC y otros pro
movieron sus esfuerzos con el fin de adelantar la integración de los me
xicoamericanos a la sociedad estadounidense. Fueron estas acciones con
66
Hernández v. Texas, 347 U.S. 475 (1954). En Estados Unidos un sólo fallo de cualquier
tribunal es suficiente para asentar precedente para los tribunales inferiores.
67
Johnson, p. 76, afirma: “Hérnández v. Texas fue el primer fallo de la Suprema Corte en el
que explícitamente se reconoció discriminación en contra de mexicoamericanos”.
68
Kaplowitz, pp. 67-73.
69
Idar, Jr. y McLellan.
70
Zamora, pp. 103-111.
71
Zamora, pp. 72-89.