Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 558

558 Ofelia Woo Morales análisis de todo ello refleja los matices de dicha interseccionalidad (Hondag- neu-Sotelo 2007:427). Analizar la migración femenina desde la perspectiva de género significa reconocer que la inequidad entre el hombre y la mujer no responde a una explicación biológica, sino a una construcción social (Ariza, 2000; Pessar, 1999; Hondagneu-Sotelo, 1994; Grieco y Boyd, 2003). Para Pessar: “El significado de género […] se trata de una invención humana que organiza nuestro comportamiento y nuestro pensamiento, no como un conjunto de estructuras estáticas o roles sino como un proceso continuo” (2007:519). La migración femenina es multifactorial, responde a contextos estruc- turales, familiares e individuales, ampliamente documentada en diversas latitudes: por Pessar (1999), Ariza (2000), Parella (2004), Martínez Pizarro (2003), por sólo mencionar algunos autores. Existe el debate en los estudios sobre la migración femenina, si ésta pro­ porciona autonomía y provee de mayor equidad. Pessar, pionera en inves- tigación sobre migración y género, señala que algunos hallazgos sobre la emancipación de la mujer en la migración son apresurados y con frecuen- cia imprecisos. Algunos estudios demuestran que la experiencia migratoria y laboral ha generado mayor equidad y empoderamiento en las mujeres migrantes, o se ha generado una mayor autonomía (Ariza, 2000); en cam- bio en otros contextos y poblaciones se alude que las mujeres tienen mayor sometimiento y subordinación, inclusive se hace referencia a la triple dis- criminación de las mujeres migrantes (Parella, 2004). De ahí la importan- cia de incluir múltiples relaciones de raza, clase, nacionalidad y estatus legal en el estudio de la migración femenina, como menciona Pessar (1999, 2007), para reconocer la heterogeneidad de la misma. La participación de las mujeres en las migraciones internacionales in- cluye tanto las que se quedan, las que emigran, las familias y comunidades tanto de origen y destino; para algunas estudiosas el enfoque transnacional nos ayuda a comprender la articulación de diferentes capitales, redes y re­ laciones en espacios sociales transnacionales. Pessar también hace referencia a los estudios de las esposas migrantes que se quedan en los lugares de origen, en algunos estudios demuestran que “la emigración puede simplemente reforzar las ideologías y roles conven- cionales de género […] en otros casos, las mujeres asumen roles y tareas de los hombres algunas se empoderan” (2007:523). Sin duda, los efectos de la migración son diversos y las dinámicas complejas, por lo que es necesa- rio recurrir a diferentes marcos analíticos para comprenderlos y explicarlos, pero sobre todo, reconocer que los y las migrantes son agentes sociales en el proceso migratorio.