Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 559

Feminización de la migración internacional 559 L a migración de mujeres mexicanas hacia E stados U nidos Como el caso de la migración latinoamericana, en México se han identifi- cado diferentes patrones migratorios (Hondagneu-Sotelo, 1994; Davis y Winter, 2001; Woo, 2001) que responden a los cambios y transformaciones en el perfil del migrante, las crisis económicas recurrentes, las reformas de las políticas migratorias, el abandono del Estado benefactor en políticas so­ ciales y la formación de las redes sociales. La migración desde México hacia Estados Unidos es un proceso que lle- va más de un siglo, es una migración unidireccional y masiva. México tiene a más del 10% de su población en el vecino país del norte. “En 2015 resi- dían en ese país 11.9 millones de mexicanos. A esta cifra, se debe agregar los descendientes de la segunda y tercera generación, con lo que existen alrededor de 35 millones de connacionales” (Anuario de Migración y Reme­ sas, 2017:59). Para 2015, la migración femenina mexicana representó el 46.7% y la masculina 53.3%, muy similar a la identificada dos décadas antes (1995) de acuerdo al Anuario de Migración y Remesas (2017:42-43). Las mujeres han estado presentes en este proceso migratorio que tiene más de cien años. Autores como Durand (1994) y Alanís (2016), dan cuen- ta de la participación de mujeres y familias que emigraron desde el inicio de la migración mexicana hacia Estados Unidos. De acuerdo a estos auto- res, las primeras mujeres que emigraron iban en calidad de madres, esposas y hermanas de los llamados “braceros”, aquellos hombres que se fueron en el Programa de Trabajadores Temporales que duró 22 años (1942-1964), este programa motivó un proceso de reunificación familiar en algunas co- munidades de trabajadores migrantes, de ahí que se estableciera una tradi- ción generacional y generalizada para toda o casi toda la familia que se iba hacia “el norte”. La magnitud de la migración masculina opacó la relevancia y el impac- to de la migración de mujeres y familias en determinadas comunidades de migrantes, simplemente las mujeres fueron invisibles en los estudios de la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, ya que se aludía que era una migración asociativa y, como tal, la decisión la tomaba el hombre. Recu­ perando a Hondagneu-Soteolo (1994, 2007), no se consideraba a la mujer como agente activo en el proceso migratorio, en todo caso, se les veía como una variable de la migración. La emigración de las mujeres mexicanas como en otras latitudes es mul- ticausal, emigran por reunificación familiar, para trabajar, para conocer o